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Con una retroexcavadora buscan en el Próvolo nuevas pruebas

21 abr 2017
10h44
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Efectivos de la Policía Científica, junto el fiscal del caso y abogados, buscan esta mañana con una máquina retroexcavadora pruebas que estarían enterradas en el patio trasero del Instituto Póvolo, en el departamento mendocino Luján de Cuyo.

Una víctima de los abusos aportó en una Cámara Gesell nuevos detalles de los aberrantes delitos sexuales, señaló a tres personas que no están detenidas y complicó la situación de la monja Kosaka Kumiko que continúa prófuga.

La víctima que fue llevada al Próvolo el jueves mostró además dónde estaría enterrada una caja en la cual habría elementos que complicaría la situación de los cinco detenidos y de otros tres hombres que también fueron señalados como partícipes de los abusos sexuales.

En la mañana de este viernes, el grupo, encabezado por el fiscal Gustavo Stroppiana llegó al lugar para iniciar la búsqueda de más pruebas sobre los terribles casos de abusos sexuales y hechos de mucha violencia ocurridos en el lugar con los chicos sordos que quedaban internados allí.

El abogado de la víctima, Oscar Barrera, indicó al diario UNO que su defendida habló sobre una habitación en el altillo donde los abusadores utilizaban cadenas para someterla. Lo mismo había manifestado otra menor de edad hace casi un mes e incluso se hallaron unas cadenas guardadas en otro lugar en ese entonces.

Uno de los puntos más importantes de la nueva declaración, según detalló el letrado, se trata de tres personas que estuvieron involucradas en los hechos y que no están detenidas y la zona donde estaría escondida una caja con pruebas de los abusos.

La joven no logró aportar nombre y apellido de los sindicados, pero sí sus características físicas e incluso señaló que uno de ellos estaba vestido de cura.

También complicó la situación de la monja Kosaka Kumiko, quien está prófuga y señalada como autora de maltratos a los niños hipoacúsicos. En este caso, la víctima manifestó que también participó y protagonizó los vejámenes sexuales.

En cuanto a los cinco detenidos, aseguró que fue atacada sexualmente por el celador José Luis Ojeda, de 50 años, y el cura Horacio Corbacho (56).

También agregó que el clérigo Nicola Corradi, de 82 años, contribuyó en estos hechos.

Es posible que esto cambie algunas calificaciones en el expediente y motive la identificación de estas nuevas personas que habrían participado de los aberrante hechos, aunque los investigadores judiciales del caso no han adelantado nada al respecto y esperarán para analizar en detalle la nueva declaración.

Noticias Argentinas

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