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Buenos Aires, 20 de julio de 2008 - 17:54hs.

PAPA-AUSTRALIA-SYDNEY
SYDNEY SE EMOCIONO CON LA PRESENCIA DEL PAPA

Sydney, 20 de julio (Télam) - En los días previos a la Jornada Mundial de la Juventud, los habitantes de Sydney se quejaban de los problemas de tráfico o los costos que acarrearía para los contribuyentes, hasta que llegaron el Papa y las masas de jóvenes fieles, cuando todo cambió.

Cuando se intentaba captar la frustración de los conductores atrapados en embotellamientos, era común escuchar: "¡No importa, da gusto ver a tantos jóvenes sonrientes!", o bien "¿Qué más da media hora de atasco? Esto merece la pena", según un cable de la agencia de noticias alemana DPA.

En un país donde la Iglesia desempeña un pequeño papel en la vida pública y donde sólo viven cinco millones de católicos, de los que como mucho uno de cada seis va regularmente a misa, esta fiesta gigante fue una revelación.

"Los creyentes nos han electrizado", escribe hoy el diario "Sun- Herald".

"Sydney ha descubierto una nueva especie de estrella del rock: un hombre mayor vestido de blanco", señala el "Sunday Telegraph".

"Sydney ha olvidado durante una semana que en realidad es una ciudad demasiado `cool` para la religión".

El organizador jefe, Danny Casey, lo resumía así: "los peregrinos pensaban que estaban en el paraíso".

La reacción de Benedicto XVI con los jóvenes fue diferente a la de su carismático predecesor, reconoció el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi: "Juan Pablo pasó mucho tiempo con los jóvenes durante su etapa como párroco, viajó con ellos en canoa e hizo excursiones por el bosque, era muy espontáneo", señaló.

"Benedicto, en cambio, fue profesor universitario, y por su forma de expresarse se nota que está más acostumbrado a tratar con estudiantes".

El Papa alemán quizá no se exprese con los mismos grandes gestos para la juventud que su predecesor, "pero recibe sus gestos con gran alegría", afirmó Lombardi.

Benedicto XVI impresionó sobre todo a los australianos con sus rotundas palabras sobre los escándalos sexuales en la Iglesia.

Habló de vergüenza y del dolor de las víctimas y sostuvo que los autores deben ser condenados sin concesiones.

Hetty Johnston, de la asociación de víctimas Braveheart, se lo agradeció: "Estas palabras significan mucho", señaló.

Durante la misa de clausura en Sydney, el Papa dijo a los fieles que ellos están a la vanguardia espiritual de una "nueva era en la que la esperanza nos libera de la superficialidad, la apatía y el auto-ensimismamiento que amortigua nuestras almas y envenena nuestras relaciones".

"Me alegro de poder verlos nuevamente a todos ustedes en tres años", añadió.

El próximo encuentro del pontífice con la juventud mundial será en 2011 en Madrid.

(Télam) assc-aem-mag



Télam


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