Buenos Aires, 4 julio (NA) -- El bloque kirchnerista de la
Cámara de Diputados anunció esta noche una modificación al esquema
de compensaciones para los pequeños y medianos productores
agropecuarios, con lo cual buscaba ampliar la adhesión al proyecto
oficial, aunque ratificó las polémicas retenciones móviles.
Los bloques opositores coincidieron, por su parte, en un
reclamo para suspender la vigencia de la resolución 125 de las
retenciones móviles mientras el Congreso intenta darle un cauce al
conflicto agrario, que sacude a la Argentina desde hace 120 días.
En pleno debate en el recinto, el jefe del bloque del Frente
para la Victoria, Agustín Rossi, explicó que los chacareros que
produzcan hasta 300 toneladas van a pagar una retención efectiva
del 30 por ciento, mientras que los que cosechen entre 300 y 750
toneladas pagarán el 35 por ciento del tributo.
Por su parte, los productores de hasta 1.500 toneladas pagarán
-una vez embolsadas las compensaciones- las primeras 750 toneladas
al 35 por ciento, mientras que el segundo tramo de esa producción
se tributará con la tabla vigente de retenciones móviles, agregó
el santafesino Rossi.
El jefe de los diputados kirchneristas también anticipó que en
los próximos días presentará un proyecto para gravar a los pooles
de siembra -muchos de ellos vinculados a la producción de soja y
exceptuados por tratarde de fideicomisos- con el impuesto a las
ganancias.
El legislador oficialista santafesino hizo el anuncio tras
escuchar fuertes críticas de los bloques opositores, encarnados
sobre todo en los discursos de Adrián Pérez (Coalición Cívica),
Federico Pinedo (PRO) y Jorge Sarghini (PJ disidente), entre otros.
La histórica sesión de la Cámara baja, por la importancia
política que adquirió el conflicto agrario, se desarrollaba con un
marcado clima de nerviosismo, aunque ninguno de los legisladores
perdió la compostura en el recinto.
La única excepción la protagonizó el diputado justicialista
disidente Felipe Solá, quien se tomó a golpes de puño con un
hombre -presumiblemente un asesor del Gobierno- que lo trató de
"traidor".
Después de iniciar la sesión con tres horas de retraso, el
oficialismo se mantenía confiado en alcanzar los votos necesarios
para darle curso a la medida del Poder Ejecutivo y enviarla al
Senado, en línea con el expreso pedido de la Casa Rosada.
Si bien la ratificación de las retenciones se viene analizando
desde hace dos semanas en la Cámara baja, el recinto volvió a ser
el epicentro de una fuerte discusión entre el kirchnerismo, que
defendió la medida, y los bloques opositores, que en su mayoría
insistieron con la suspensión de la norma por 150 días.
"Esta ley es central, porque una parte de esa ganancia por las
retenciones se toma para vincularla directamente al trabajo
social. Además, se vincula a las mejoras para los pequeños
productores", enfatizó Cantero, miembro informante del Frente para
la Victoria.
Por su parte, el radical Pedro Morini reiteró el pedido de los
principales bloques de la oposición sobre la suspensión de la
resolución 125 durante 150 días, y afirmó: "Tenemos que hacernos
responsables de lo que nos toca".
En tanto, la diputada de la Concertación Laura Montero, cercana
al vicepresidente Julio Cobos, destacó que el proyecto del
kirchnerismo tiene "dificultades" y promovió en el recinto la
iniciativa que impulsa el bonaerense Felipe Solá, medida que
respaldaron unos 20 representantes.
"No vamos a votar el dictamen de mayoría, es por eso que
tenemos esta propuesta alternativa, que el diputado Solá expresó
muy bien ayer en el plenario de comisiones", adelantó la
legisladora mendocina.
A la vez, militantes kirchneristas y representantes el Gabinete
nacional coparon el recinto y abuchearon a todo aquel que
cuestionó contra las retenciones, mientras que en las
inmediaciones del Congreso más militantes oficialistas eran
vigilados por la Policía Federal.
El canciller Jorge Taiana; la ministra de Defensa, Nilda Garré;
y el titular de Trabajo, Carlos Tomada; se hicieron presentes en
el Congreso, en representación del Gobierno de la presidenta
Cristina Kirchner, quien siguió el debate de cerca desde la quinta
de Olivos.
A su vez, los dirigentes del campo siguieron la sesión a través
de una pantala gigante instalada en el segundo piso de la sede de
CRA en la Capital Federal.
MG/GP/MS/FRA