Olbia, Italia, 16 mayo (AFP-NA) -- El francés Sébastien Loeb
(Citroen C4) se distanció en cabeza del Rally de Cerdeña, sexta
prueba del Mundial WRC 2008, junto a su compañero el español
Dani Sordo, al ganar tres de los seis tramos cronometrados de la
primera jornada este viernes.
"Ha sido una buena jornada, sin problemas. Ningún fallo, un
buen comportamiento del coche, unos neumáticos muy sólidos",
resumía el campeón mundial de los cuatro últimos años en el
puerto de Olbia.
Jari-Matti Latvala (Ford Focus), mejor tiempo de la ES1
(Monte Corvos), se puso al mando al principio pero luego se dejó
llevar por el entusiasmo en la ES2 (Crastazza), donde pinchó y
se dejó el parachoques delantero, hundiéndose desde la 1ª hasta
la 14ª plaza de la general.
"He salido demasiado en una curva y se me he ido el coche. Ha
sido culpa mía por completo", confesaba el joven finlandés,
ganador en Suecia. Luego volvió al ataque, después de la pausa
de mediodía, y firmó otro tiempo scratch (ES6) para remontar
provisionalmente hasta la séptima posición.
La ES2, de 33 km, fue muy larga para Gigi Galli al volante de
su Ford de Stobart. El italiano, con Pirelli, sufrió un pinchazo
en el neumático trasero izquierdo pero decidió no cambiar de
ruedas, rodando con la llanta durante 20 km. Terminó la especial
con más de un minuto de retraso respecto al mejor tiempo de Loeb
y se consoló ganando la ES4.
"El balance de la jornada es decepcionante porque rodábamos
bien pero aún queda mucho rally", decía Christian Loriaux,
ingeniero de Ford, preocupado por el resultado de Mikko Hirvonen
en el otro Focus oficial.
Como líder del Mundial, el piloto finlandés salió primero el
viernes por la mañana sin sufrir demasiado las consecuencias, ya
que las pistas se habían secado después de las lluvias de
comienzos de semana. Pero sólo terminó en cuarta posición, a
casi un minuto de Loeb.
"Ha sido una extraña jornada. Me sentía bien, el coche iba
bien, la verdad es que no sé lo que ha pasado", comentaba
Hirvonen a su regreso a Olbia. "No es por mi posición en la
carretera, así que debe haber algo más, vamos a mirar la
telemetría con los ingenieros", añadió.
Entretanto, el principal beneficiado por los problemas de
Ford es Petter Solberg, tercero en su Subaru Impreza. Aunque el
campeón del mundo 2003, ganador en Cerdeña en 2004, es
realista: "Tenemos que progresar más para conservar esta tercera
posición".
"Las distancias no son enormes entre el primero y el quinto",
señalaba Loeb, que abrirá camino el sábado en calidad de líder
del rally. Le esperan 410 km, incluidos 134 km cronometrados en
seis especiales y puede que un poco de lluvia para añadir un
toque de emoción.
AFP-NA