Rosario, Santa Fe, 28 marzo (NA) -- El ex presidente del
gobierno español José María Aznar consideró hoy que "el principal
problema de América Latina es político" y juzgó que una economía
que quiere ser estable "no puede estar controlada ni subsidiada".
Al participar en Rosario de un seminario internacional
organizado por la Fundación Libertad, dijo que hay "dos posturas"
claras en el perfil político de Latinoamérica.
Para el ex presidente de centroderecha "la economía que quiere
ser estable, que quiere prosperar y servir a un país, no puede
estar subsidiada permanentemente y no puede estar controlada", en
lo que pareció un tiro por elevación al gobierno argentino.
En ese marco, subrayó que "el principal problema" que tienen
los países de América latina "es de carácter político" e instó a
que "en la medida de lo posible hay que hacer siempre posible el
diálogo".
Aunque estaba prevista la participación de Mauricio Macri en el
cierre del encuentro rosarino, el jefe de Gobierno porteño
desistió de alejarse de Buenos Aires debido al conflicto entre la
administración nacional y la dirigencia agropecuaria, que provocó
en los últimos días intensas protestas en la capital.
Por su parte, el ex subsecretario de Estado para América
Latina, el estadounidense Roger Noriega, definió como "un gran
problema" para América Latina "el populismo que impide el
surgimiento del libre mercado".
"Estos movimientos se basan y promueven la pobreza a la que
usan como sustento político. Al tener los habitantes una alta
dependencia del Estado, ello le permite a los gobernantes llevar a
cabo sus movimientos populistas", cuestionó Noriega, quien aludió
directamente a Venezuela.
El "halcón" de Washington, quien tuvo durante su paso por ese
cargo fuertes cruces con el kirchnerismo, defendió además los
tratados comerciales entre Estados Unidos y países
latinoamericanos, con los que se benefician "vastos sectores
sociales", aseguró.
El ex presidente de México Vicente Fox consideró a su turno que
los "grandes problemas" que persisten en el subcontinente, "abren
las puertas a los demagogos y hacen peligrar la democracia".
Por ello, alertó que "hasta que no se logre formar una clase
media propietaria, educada y prospera será difícil resistir ante
esos gobiernos populistas".
El ex mandatario de El Salvador Francisco Flores fue el único
de los participantes que se refirió al conflicto que acaparó la
atención nacional en los últimos días, entre el gobierno de
Cristina Kirchner y los dirigentes rurales.
Según Flores, "el pueblo salió a manifestarse sin liderazgo
contra las políticas de gobierno y la forma de ejercer del gobierno".
En ese marco, cuestionó a los países que "están desarmando sus
democracias y apostando a una confrontación entre clases y grupos
sociales".
El ex mandatario uruguayo Luis Alberto Lacalle rechazó a su
turno la posibilidad de que el subcontinente lance un órgano
similar a la OEA del que sería excluido Estados Unidos.
"Sí hace falta más integración económica y libre comercio, pero
sin introducir elementos políticos a las relaciones entre los
países", remarcó Lacalle, quien además reclamó "extirpar la
reelección inmediata que es el veneno de la democracia".
"Vivimos enterrados en el pasado no nos debemos dedicar a abrir
tumbas, o por lo menos abrir algunas si y otras no. Hay que mirar
más hacia el futuro y menos hacia el pasado", sostuvo el uruguayo.
Organizado por la Red Liberal de América Latina (Relial) y
copatrocinado por la nacional Fundación Libertad, del encuentro
también participaron Ricardo López Murphy; Francisco De Narváez;
Julio María Sanguinetti; Mario Vargas Llosa; los dirigentes
opositores venezolanos Yon Goicoechea y Manuela Bolívar; y el
periodista opositor cubano Carlos Alberto Montaner, entre otros.
Las figuras del liberalismo mundial disertaron bajo el lema
Construyendo una agenda para la Libertad. Política, Democracia y
Medios de Comunicación en la ciudad emblema del socialismo en la
Argentina, donde las últimas elecciones consagraron a Hermes
Binner como el primer gobernador nacional del PS.
NBG/GP/FRA