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Del libro a la gran pantalla
Harry Potter y la piedra filosofal no es una película para niños pequeños, indicó recientemente el guionista Steven Kloves al periódico San Jose Mercury News de San José, California.
"Este filme es sombrío, leal a la visión de la autora", explicó Kloves, destacando que Warner Bros., la productora de esta película, está buscando una calificación de PG (los niños menores de 13 años deben ir acompañados por un adulto).
"Lo que atrae a un cierto grupo de lectores infantiles
de Harry Potter es que ellos no ven a la serie
como literatura infantil, porque existe una verdadera
melancolía en ellos, un estilo claramente distintivo",
indicó Kloves. Este guionista, que escribió producciones
como Fin de semana de locos, Carne y sangre
y Los fabulosos Baker Boys -las dos últimas
también dirigidas por él- , se ha esforzado
para mantener esta esencia en la adaptación de Harry
Potter. Informes preliminares indican que su trabajo
se ha mantenido fiel a la historia y a los personajes
originales.
El director Chris Columbus también ha contribuido
a dar un toque sombrío y de misterio a su película mediante
el uso del color, la iluminación y la escenografía.
Un dragón digitalizado también hace su aparición durante
el film, junto con algunos trucos mágicos asistidos
por computadora. Sin embargo, los creadores han intentado
incluir un mínimo de efectos especiales de última generación
para evitar quitar atención al elemento más importante
de la historia: los personajes.
Gran parte de la película fue filmada en estudios,
pero también se han intercalado escenas filmadas en
exteriores de numerosas localidades históricas de Inglaterra,
incluyendo la catedral de Gloucester, la Universidad
de Oxford y la embajada australiana en Londres.
Los jardines del Castillo Alnwick, ocupados actualmente por su propietario, el Duque de Northumberland, fueron utilizados para filmar las escenas del partido de quidditch de Harry. Y la pequeña aldea de Bracknell, ubicada a las afueras de Londres, proporciona el escenario de fondo para la modesta vivienda suburbana del despreciable Dursley, ubicada en el Nro. 4 de Privet Drive.
Otro de los exteriores se filmó en un bullicioso pueblo de la desolada zona de Goathland, donde la estación de trenes de 140 años de antigüedad se convirtió en la estación Hogsmeade. Para dar vida al Expreso de Hogwarts, se utilizó una vieja locomotora a vapor, la cual fue pintada de rojo.
Todos los actores del cast son británicos, pero no todos ellos son humanos. De hecho, el primer talento seleccionado fue una lechuza de 16 años de edad llamada Ook, quien encarnará a Hedwig. Numerosos zoológicos ingleses también donaron una docena de lechuzas para ser empleadas como mensajeras.
Se utilizó un total de 12 gatos entrenados para interpretar
a la Profesora McGonagall y a la Señora Norris; sin
embargo, ninguna rata de carne y hueso pudo encarnar
a Scabbers, el somnoliento roedor y mascota de Ron Weasley.
Scabbers fue creado con animatronics, ya que aparentemente
hubierasido lograr que una rata de verdad durmiera todo
el tiempo.
Por Christine Lyall, Redactora de Terra.com
Traducción: Soledad Alvarez
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