El Buenos Aires Herald fue el único medio que denunció en plena dictadura la desaparición de personas y la existencia de campos de concentración. Su director, Robert Cox, debió exiliarse cuando comenzaron a amenazar de muerte a su hijo Peter. Andrew Graham-Yooll, secretario de redacción del diario, también dejó el país en noviembre de 1976, tras dos intentos de asesinato en la redacción del matutino.
Jacobo Timerman fundó en 1971 este matutino que se distinguió por hacer una análisis más profundo de la noticia y que incluyó en su redacción a Horacio Verbitsky, Julio y Juan Carlos Algañaraz, José María Pasquini Durán, Juan Gelman, Miguel Bonasso y Enrique Raab, entre otros periodistas. El proyecto quedó trunco cuando Timerman fue secuestrado por la dictadura, el 15 de abril de 1977. Fue torturado, le intervinieron sus bienes, le quitaron la ciudadanía y finalmente lo expulsaron del país.
En medio del drama y la censura, la revista Humor, cuyo primer número salió horas antes del Mundial 78, logró filtrar entrelíneas críticas a la dictadura. Además, en sus páginas fueron entrevistados personajes prohibidos por el régimen, como Hebe de Bonafini, Hipólito Solari Irigoyen, Osvaldo Soriano y Mercedes Sosa. Su director era Andrés Cascioli y en ella trabajaban los dibujantes Grondona White, Tabaré, Tomás Sanz, Ceo, Nine y los periodistas Carlos Abrevaya Jorge Guinzburg, Enrique Vázquez, Hugo Paredero y Luis Frontera, entre otros.
"Estamos ganando" rezaba la portada del número 876 de la revista Gente, en plena Guerra de Malvinas. Era un título emblemático de lo que fue el apoyo de la publicación al gobierno militar. El 22 de diciembre de 1977, Jorge Rafael Videla aseguró en sus páginas: "Yo niego rotundamente que existan en la Argentina campos de concentración o detenidos en establecimientos militares".
Durante los años de la dictadura, el Ford Falcon verde
se transformó en un símbolo del terror. Casi siempre sin tener
chapa identificatoria, fue el vehículo utilizado para el secuestro
y la muerte por los agentes de la represión militar. Pero además,
el producto de la automotriz americana se convirtió en la nave
insignia de la Policía Federal Argentina y todavía pueden verse
algunos modelos por las calles.
El brigadier Osvaldo Cacciatore, intendente de la ciudad de Buenos Aires en los años de plomo, decidió la construcción de ocho autopistas, pero al final sólo se concretaron la Perito Moreno y la 25 de Mayo, cuyo costo faraónico fue financiado con deuda externa avalada por el Tesoro Nacional. Para hacerlas, Cacciatore expropió y derribó cientos de casas y dividió barrios, causando un daño irreparable al paisaje urbano. Además, por su construcción se pagó un sobreprecio de varios millones de dólares.
"Los argentinos somos derechos y humanos" era el lema que se utilizó para combatir la supuesta "campaña antiargentina" proveniente del exterior. Era la frase que rezaban las calcomanías en los parabrisas de los taxistas y también en las tarjetas que la revista Para Ti instaba a enviar a personalidades del mundo.
La Escuela de Mecánica de la Armada fue un centro de detención por el que pasaron alrededor de 5.000 personas, de las cuales sobrevivieron sólo un centenar. Allí los detenidos-desaparecidos eran torturados y finalmente "trasladados": se les inyectaba una droga que los adormecía y luego eran arrojados vivos al río desde helicópteros o aviones. Al frente del grupos de tareas de la ESMA se encontraba Jorge "Tigre" Acosta.
Coordinación:
Diego Igal
Producción y textos: Guido Corsini, Leonardo D'Espósito, Martín Galarce y Víctor Pombinho.
Producción de archivo
y multimedia:
Nahuel Torterolo, Hernán Dzwonik y Damián Sánchez.