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"Y
oigo el eco de esos tangos de Arolas y de Greco
que yo he visto bailar en las veredas".
Jorge Luis Borges, poema "El tango"
En
su libro "Evaristo Carriego", Jorge Luis Borges encierra toda una
definición sobre la música. "En un diálogo de Oscar Wilde se lee
que la música nos revela un pasado personal que hasta ese momento
ignorábamos y nos mueve a lamentar desventuras que no nos ocurrieron
y culpas que no cometimos; de mi confesaré que no suelo oír "El
marne" y "Don Juan" sin recordar con precisión un pasado apócrifo,
a la vez estoico y orgiástico, en el que he desafiado y peleado
para caer al fin, silencioso, en un oscuro duelo a cuchillo. Tal
vez la misión del tango sea esa: dar a los argentinos la certidumbre
de haber sido valientes, de haber cumplido ya con las exigencias
del valor y el honor".
Jorge
Luis Borges tenía una relación muy especial con el tango. Más allá
de sus cuentos impregnados de imágenes tangueras y poblados de cuchilleros,
hombres de ley, códigos inquebrantables y arrabales, el escritor
dedicó varias declaraciones a la música ciudadana. En ellas, hostigó
a Carlos Gardel, a quien acusó junto al tango "La cumparsita", de
provocar "la declinación del tango". Sin embargo, siempre se mostró
admirador del tango primitivo, alegre y pícaro de principios de
siglo XX, que incluye títulos subidos de tono como "El fierrazo"
y "La c... de la l...".
En
1965, Jorge Luis Borges, Astor Piazzolla y su Quinteto, Edmundo
Rivero y Luis Medina Castro se unieron para registrar el disco "El
tango". El escritor asistió a las grabaciones en los estudios de
EMI Odeón. Según rescata Oscar López Ruiz, integrante del Quinteto,
en el libro "Piazzolla loco, loco, loco", Astor se acercó en plena
grabación a Borges para preguntarle por la interpretación de Edmundo
Rivero. Con su humor irónico y punzante, el escritor respondió:
"Sí,claro. Pero a mi me gustaba más como cantaba la chica", en referencia
a la esposa de Piazzolla, que ni siquiera era intérprete. "Fue tal
la explosión de carcajadas que los cristales de la sala de control
casi se parten", comenta López Ruiz.
El
vínculo personal entre Piazzolla y Borges no terminó en buenos términos.
En 1976, el músico explicó que "lo que pasa en que fui el único
que se animó a refutar a Borges". De todas formas, el compositor
volvió en 1987 sobre tres cuentos borgeanos "El sur", "La instrusa"
y "El hombre de la esquina rosada" para elaborar la obra "Tango
apasionado. The rought and the ciclycal night". Antes, en 1982,
musicalizó la película "La intrusa" basada en un cuento de Borges.
Esta relación de amor y odio entre ambos quedó cristalizada en la
obra teatral "Entre Borges y Piazzolla" con Pepe Soriano, Juan Carlos
Copes y Raúl Lavie y en el disco "Borges & Piazzolla" con Lito Cruz,
Daniel Binelli y Jairo.
La
poesía de Jorge Luis Borges ha inspirado un heterogéneo arco de
trabajos discográficos. En 1968, por ejemplo, Carlos Guastavino
le puso música a la "Milonga de dos hermanos". En 1976, Jairo concretó
la placa "Jairo canta Borges", en la que participaron 12 poetas:
el músico presentó el álbum junto a Susana Rinaldi en el Olympia
de París, bajo los aplausos de Julio Cortázar. En 1997, un año después
del mencionado trabajo "Borges & Piazzolla", salió a la calle el
álbum "Juan Sosa canta a Jorge Luis Borges", con la participación
de Héctor Alterio, y poemas del escritor, musicalizados por Oscar
Grassi y Jorge Sarraute. Además, contiene la versión de "Milonga
de albornoz" de Borges y José Basso.
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