1. Para evitar las náuseas matutinas, comé cereales antes de levantarte.
2. Distribuí los alimentos del día en 4 comidas y 2 -o más- colaciones.
3. Ingerí entre 2 y 3 litros de líquidos a diario, porque contribuye a evitar la constipación, entre otros beneficios.
4. Al mezclar una infusión con leche (como café con leche, por ejemplo) procurá que la mayoría sea leche y la menor parte, infusión. Eso servirá para garantizar el aporte de calcio.
5. Evitá tomar café o té (salvo las tisanas tipo manzanilla o boldo, entre otras) durante y después de las comidas principales (almuerzo y cena), porque dificultan la absorción del hierro.
6. Aumentá el consumo de vitamina C (kiwis, cítricos, tomate) ya que ayuda a absorber el hierro de los alimentos.
7. Si realizás una alimentación equilibrada, no es necesario agregar suplementos vitamínicos. Sólo es necesario suplementar hierro a partir del 4º mes de embarazo, y ácido fólico 2 meses antes de la gestación y durante el primer mes de embarazo.
8. Consumí fibras diariamente (salvados, cereales integrales, frutas, verduras, legumbres) para evitar la constipación y regular el azúcar en la sangre.
9. Evitá consumir frituras y comidas muy elaboradas.
10. No "picotees" galletitas, golosinas, chocolates. Disfrutá de los dulces con moderación.
También evitá tomar alcohol y fumar cigarrillos.
Terra / Dr. Alberto Cormillot