Aunque con diferencias tácticas, gobernadores y legisladores justicialistas concidieron en una ofensiva política para intentar sacar réditos de las elecciones y así presionar al gobierno nacional para que cambie el rumbo económico y ceda espacios importantes como la titularidad provisional del Senado.
Para comenzar la ofensiva, en el Día de la Lealtad, el senador electo por Buenos Aires y gran ganador de los comicios legislativos, Eduardo Duhalde, realizó un llamado épico al peronismo para "despertar al país" y "poner al tope las banderas históricas de la independencia y la justicia social".
Luego, los gobernadores de las provincias chicas agrupados en el Frente Federal, postularon al misionero Ramón Puerta para que ocupe la presidencia provisional de la Cámara alta a partir del 10 de diciembre por considerar que el pronunciamiento electoral del domingo fue para que el peronismo intente cambiar el rumbo en el país.
Sin embargo, los presidenciables Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf no coinciden con esta decisión. Ambos prefieren no vincularse con la gestión actual y a cambio exigen un "cambio de modelo" que, aseguran, apoyarán si quedan conformes.
Actualmente en manos del radical Mario Losada, la presidencia del Senado es de vital importancia política. Como no hay vicepresidente, es el primer lugar en el orden sucesorio del Poder Ejecutivo y le toca reemplazar a Fernando de la Rúa cada vez que el Presidente debe ausentarse del país.
Además, con la victoria en la espalda, exigen que no se toque el dinero destinado a las provincias. Los mandatarios provinciales condicionaron una reunión con el Ejecutivo nacional "hasta que no cumplan con el pago de la coparticipación" que les corresponde a las provincias.
A modo de advertencia dejaron abierta la posibilidad de que se realice una movilización desde el interior del país a la Capital Federal en caso de que no se efectivicen los 1.364 millones de pesos mensuales.
Para materializar la amenaza, decidieron impulsar en el Congreso la ley para que se coparticipable los recursos surgidos de la ley del cheque, que ahora es nacional y no descartaron, además, un eventual impulso de juicio político "a los funcionarios que no cumplan".
En la Cámara baja tampoco las aguas están calmas luego de la elección del domingo. El bloque de diputados justicialistas resolvió pedir una sesión especial para el martes próximo, con el fin de plantear en el recinto la derogación de los poderes especiales que el Congreso le otorgó en marzo al Poder Ejecutivo.