|  |
Buenos Aires, 1 de diciembre de 2003 - 19:25 hs. Última actualización 15:15
Aniversario Hace dos años, Cavallo imponía el corralito El entonces ministro de Economía dijo en su momento que las medidas que restringían el retiro de dinero de los bancos durarían noventa días. El corralito aceleró la caída de De la Rúa.
Hace dos años, el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo imponía fuertes restricciones bancarias a las cuentas corrientes y depósitos, en lo que dio en llamarse el corralito financiero.
La medida, que fue levantada exactamente un año después, terminó por sepultar la pobre gestión del entonces presidente, Fernando de la Rúa, que debió abandonar el poder en medio de la mayor crisis financiera y económica que sufrió la Argentina.
El corralito vio la luz el sábado 1º de diciembre de 2001, cuando el Gobierno resolvió que los argentinos sólo pudieran retirar de sus cuentas bancarias 250 pesos semanales en efectivo. A eso se sumaba además la prohibición de transferir dinero al exterior y la obligación de realizar la mayoría de los pagos a través de tarjetas de débito, crédito o cheques.
Cavallo intentó justificar la autoritaria medida en que serviría para "producir un blanqueo general de la economía" y aseguró, en forma errónea, que no afectaría al común de la gente.
El paquete se conoció un día después de que los rumores pusieron al rojo vivo la plaza financiera y los ahorristas acudieron a los bancos para realizar retiros o convertirlos en dólares, pese a la promesa del Gobierno de que no se tocarían los fondos de los ahorristas.
Los abruptos retiros del viernes, que continuaron durante el fin de semana del anuncio en los pocos cajeros automáticos que quedaban con fondos, fueron la agudización de un proceso iniciado meses atrás con la profundización de la recesión y el cierre del crédito al país que llevó a la política de déficit cero.
En un principio, Cavallo aseguró que estas medidas "extraordinarias" tendrían una vigencia de 90 días, fecha que finalmente se extendió hasta el 2 de diciembre de 2002. Los efectos del corralito se siente aún hoy, ya que miles de ahorristas tienen en su poder Bonos del Estado Nacional (Boden) con los que el Gobierno buscó compensar los efectos que la devaluación provocó sobre los depósitos originales.
Además, muchos otros mantienen amparos judiciales con el objetivo de reclamar la totalidad de sus depósitos. A ello se suma la falta de credibilidad y previsibilidad que la medida imprimió en el sistema financiero, al que le costará demasiado tiempo recuperar la confianza de los inversionistas extranjeros y así también de los locales.
Terra
/
|  |
Videos |
Noticias
relacionadas |
Claves
de búsqueda |
|
|