Independiente recordó en la noche del sábado lo que era ganar y terminó su participación en el torneo Clausura de Primera División con un 2-1 sobre el descendido Nueva Chicago en el estadio de la Doble Visera.
El juvenil defensor David Abraham logró su primer gol en la categoría principal a los 4 minutos de la etapa inicial.
Cerca del epílogo consiguió César Carranza un empate temporario, pero el desnivel definitivo lo aportó Roberto Carboni.
El equipo de José Pastoriza volvió a imponerse después de un período demasiado extenso, tanto que su último triunfo lo había obtenido en la undécima fecha del torneo Apertura, 3-2 sobre Rosario Central, también en Avellaneda.
Unas 8 mil personas concurrieron al sur bonaerense para ofrecerle su respaldo a Chicago y la consigna fue irse de la Primera División por la puerta grande, objetivo que sí consiguieron.
Independiente fue un claro ganador del primer tiempo porque tuvo en Sergio Aguero, Hernán Losada y Emanuel Rivas a los jugadores más desequilibrantes. El equipo de Mataderos repitió errores y el predominio de Independiente en ese capítulo inicial fue total, en especial cuando atacó por el lado del permeable Rubén Gómez, quien fue superado por los desbordes de Emanuel Rivas y las proyecciones de Christian Giménez y Cristian Zurita.
La ventaja en ese parcial fue exigua y Chicago apenas inquietó en dos oportunidades a la última línea anfitriona. Independiente estuvo inusualmente seguro y arriba llegó con frecuencia y profundidad.
En el comienzo del cotejo Sergio Aguero desaprovechó un mano a mano y un cabezazo ante Jorge De Olivera. El gol de los anfitriones fue por un cabezazo limpio de Abraham, quien ubicó la pelota arriba y la izquierda del guardavalla.
De Olivera se transformó después en el principal causante de que Independiente sacara una diferencia tan pequeña. En el segundo período el partido cambió de dominador.
Pese a sus limitaciones futbolísticas, y empujado por su fervoroso fútbol, Chicago tomó el control del juego. En Independiente dejaron de ser importantes los rendimientos de Rivas, Giménez y Zurita y el equipo se replegó en demasía.
Chicago fue perseverante y alcanzó el empate provisorio por una habilitación exacta de Daniel Tilger para Carranza, quien definió abajo y a la derecha de Carlos Navarro Montoya.
El local volvió a ponerse en ventaja simplemente por un remate desde fuera del área del prometedor Carboni que sirvió para doblegar a De Olivera.
Independiente al menos sumó tres puntos y Chicago cayó con todos los honores, por el esfuerzo de sus jugadores y por la pasión con que lo acompañaron desde la tribuna.