Sin sobrarle mucho, pero de manera inobjetable, San Lorenzo de Almagro venció por 1 a 0 a Boca Juniors, prolongó su paternidad estadística en el clásico y así obtuvo la clasificación para la Copa Libertadores de América 2005.
Boca, otra vez con suplentes, cerró el primer semestre, en lo que hace a la competencia local, con un subcampeonato que pudo haber sido algo más de no ser por todo lo que regaló en las últimas fechas.
El equipo de Gorosito volvió a mostrar cuánto le cuesta llegar al gol, lo que ha sido su problema a lo largo de todo el Clausura, y aunque estuvo lejos de la punta, con lo que había hecho en el torneo pasado, más una remontada final, le bastó para entrar en la Libertadores.
San Lorenzo empezó a marcar diferencias por el sector izquierdo por donde se encontraban Romagnoli y Montillo trabajando sobre las espaldas de Jerez. A los 8 minutos un córner ejecutado por Romagnoli se encontró con el cabezazo de Capria que a duras penas rechazo Caballero.
Boca contestó a los 9, aprovechando una mala salida de Ramírez, Cardozo llegó antes y sacó el centro que cabeceó Colautti y salvó García en la línea.
Un minuto después llegó San Lorenzo por su zona favorita. Romagnoli se la puso para la llegada de Luna y el remate del delantero fue desviado. Por ese entonces, el local ganaba en la mitad de la cancha y se intuía que el gol era cuestión de tiempo.
Llegó finalmente en el minuto 21. Otra llegada por la izquierda con un pase del "Pipi" para Montillo que metió un centro pasado que Zabaleta cerró con un frentazo preciso.
En el ultimo tramo de la etapa inicial, San Lorenzo permitió que Boca ganara la pelota en el medio por el trabajo de Ormazábal, pero el equipo de Bianchi tuvo problemas para atacar a fondo.
En el comienzo del complemento, San Lorenzo se mostró extrañamente retrasado y Boca estuvo cerca de la igualdad. Especialmente a los 3 minutos, con una combinación entre Colautti y Ríos que obligó a una buena respuesta del arquero ante el remate del delantero y a los 12, cuando se durmió García y Cángele pegó un zurdazo en el travesaño.
En la otra área, el local pudo haber aumentado a los 7 a través de una muy buena acción personal de Luna que recorrió 30 metros con la pelota antes de sacar un disparo que Caballero neutralizó con el pie.
A esa altura, el partido parecía estar para cualquiera de los dos, y San Lorenzo, que tenía la mayor obligación, cometía el error de no definirlo. Ya en el final, San Lorenzo hizo control de pelota, denunció en los cambios la intención de mantener el 1 a 0 y lo logró sin brillo y sin contratiempos.