El ex presidente Carlos Menem finalmente quedó detenido. Pero no es un preso más: su cárcel es una bella quinta, propiedad de su amigo Armando Gostanian, ex titular de la Casa de la Moneda.
La residencia, blanca, con tejas rojas y un torreón, es de dos plantas y tiene ocho habitaciones en suite. Está dentro de un predio que ocupa dos manzanas en Don Torcuato, a 40 kilómetros de Capital Federal, en ruta 202 y Panamericana.
El ex primer mandatario disfrutará durante su estadía en la quinta de un amplio parque con jardines con árboles frutales. Además, si el buen tiempo lo acompaña, podrá disfrutar de un chapuzón en la pileta o preparar un asado en el quincho de la residencia, que cuenta también con una plaza de juegos infantiles.
Menem recaló allí porque el juez Jorge Urso le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria, en virtud de que tiene más de 70 años. Su flamante esposa, Cecilia Bolocco, se comprometió ante la Justicia a garantizar la permanencia de su marido en la quinta, así como a velar por su salud y su seguridad.