En un día con mucha tensión para el ex presidente Carlos Menem y su entorno, serios incidentes acompañaron durante todo este miércoles su estadía en un hotel porteño mientras aguardaba la decisión del juez Jorge Urso sobre la postergación o adelantamiento de su declaración indagatoria en la causa donde se investiga la venta ilegal de armas.
Las primeras consecuencias de un día agitado en el menemismo se sucedieron por el mediodía cuando custodios del ex jefe de Estado y guardias del Hotel Presidente, ubicado en la calle Cerrito al 800 de la Capital Federal, echaron a los empujones y golpes de puño a los periodistas y camarógrafos que en forma desorganizada pugnaban por ingresar al lugar.
Es que en el piso 19, Menem y su flamante esposa Cecilia Bolocco, se encontraban reunidos con sus estrechos colaboradores analizando los pasos a seguir. Mientras tanto, los rumores sobre su inminente detención crecían minuto a minuto.
La tensión aumentó cuando se anunció una declaración de prensa del ex jefe de Estado. Acto seguido, la puerta del hotel se llenó de manifestantes pro y contra Menem y cada tanto intercambiaban golpes, empujones y amenazas varias.
Para coronar el día, luego de reiterar que era inocente, Menem fue despedido a los huevazos. El vehículo en el que se retiró junto a su esposa chilena luego de su mensaje fue atacado con huevos y golpeado por manifestantes que se agolparon en el lugar.