Estudiantes fue doblemente contundente de entrada, pero
se quedó, Independiente le empató 2-2 y lo dejó decepcionado, más allá de que, de momento, el punto le permitió a los platenses compartir el liderazgo del torneo Apertura de Primera División con Newell's Old Boys.
Los conducidos por Reinaldo Merlo precisaban la victoria para
ponerse solos al frente en la carrera por el título y meterle
máxima presión a los otros aspirantes, pero desaprovechó una ventaja de dos goles que tuvo a los 6 minutos del capítulo inicial.
A modo de ejemplo, Estudiantes terminó a la misma altura de Newell's en las posiciones, pero los rosarinos todavía deben visitar por este antepenúltimo episodio a un Boca Juniors que reservará prácticamente a la totalidad de sus titulares por su inminente compromiso ante Internacional, en Porto Alegre, en procura de una plaza en la final de la Copa Sudamericana.
Es más, Estudiantes le sacó un solo punto de ventaja a River
Plate, que el domingo jugará ante Vélez Sarsfield en Liniers.
Además, a los dirigidos por Mostaza les puso freno un Independiente que acababa de quedarse sin entrenador por la renuncia de Daniel Bertoni, por lo que tuvo que asumir de urgencia Pedro Monzón.
El primer tiempo fue electrizante, de lo mejor que se vio en
el torneo Apertura.
Ese capítulo tuvo todos los ingredientes interesantes: dos
goles rápidos para Estudiantes y un Independiente que de ninguna manera se resignó, por lo que descontó y buscó con decisión el empate.
Además de los tres tantos en ese período inicial también se
apreciaron otras llegadas hasta los arcos, por lo que la emoción viajó de un lado hacia el opuesto sin pausas.
Independiente salió dispuesto a atacar con muchos y con todo, es decir con una importante cantidad de jugadores en campo contrario que trataron de desarrollar el audaz plan que preparó el entrenador interino, Pedro Monzón.
Pero Estudiantes tuvo en su favor la claridad y el poder de
penetración de José Sosa, el creativo que aportó un gol (al minuto) y fue receptor de la infracción dentro del área que le cometió Carlos Matheu, la que derivó en el penal que ejecutó con acierto Marcelo Carrusca (a los 6).
En la escena que terminó con su conquista, Sosa se frenó, hizo pasar de largo a Matheu y batió al capitán Carlos Navarro Montoya.
En la jugada del penal, Sosa se escapó por la derecha, paralelo a la línea de fondo, y Matheu recurrió a una falta demasiado clara.
Por entonces Estudiantes perforaba a la línea de tres que había armado Monzón, pero atras era evidente que los platenses carecían de la seguridad que se requiere de un candidato al título.
Especialmente cuando aceleraban Federico Insúa y Sergio Aguero, a la retaguardia albirroja se la notaba sin la velocidad suficiente.
Precisamente Aguero (a los 22) redujo la diferencia en el marcador con un disparo desde fuera del área grande que se clavó en el ángulo superior izquierdo.
En la segunda parte el que entró más despierto fue Independiente y Sebastián Carrizo igualó (a los 2 minutos) mediante un tiro libre que ejecutó con potencia, dirigido hacia el poste derecho, el que debió proteger en formar prioritaria el arquero Martín Herrera.
Quedaron en consecuencia 43 minutos que fueron ardientes, porque el local procuró coronar su reacción y Estudiantes intentó volver a desnivelar para defender sus pretensiones de campeón.
Los de Avellaneda estuvieron más cerca de la victoria por actitud y juego, pero a Estudiantes dio la impresión que el árbitro Daniel Giménez omitió cobrarle una infracción dentro del área en perjuicio de Rafael Maceratesi.
En definitiva, Independiente ofreció un fútbol más ofensivo,
tal como lo había anticipado Monzón. Estudiantes tuvo todo en su favor como para agarrar la punta en soledad en el primer adelanto de la antepenúltima fecha, pero dejó pasar otra oportunidad, lo que a esta altura es un factor común entre los candidatos.