El juez federal Juan José Galeano, quien por más de nueve años instruyó la causa por el atentado a la AMIA y fue acusado de quebrantar la ley en el marco de la investigación, renunció este lunes a su cargo."Haga lo que haga no va a quedar libre de las investigaciones", aseguraron voceros de la Casa Rosada, que deslizaron que el presidente Néstor Kirchner podría rechazar la renuncia de juez.
Galeano, de 46 años, habría anticipado su renuncia al jefe de la bancada de senadores del PJ, Miguel Angel Pichetto, quien habría mediado ante Kirchner para que acepte la dimisión. Pichetto, además de ocupar una banca en el Senado, integra el Consejo de la Magistratura, que había convocado para este martes a los siete miembros de la Comisión de Acusación para aprobar un duro informe que abría el jury de enjuiciamiento a Galeano.
Fuentes judiciales rehusaron brindar detalles de la renuncia del juez, que fue tema excluyente de la reunión que mantuvo el Presidente con el ministro de Justicia, Horacio Rosatti, en la Casa Rosada.
Galeano, que se convirtió en juez federal en 1993 de la mano del entonces presidente Carlos Menem, tenía menos de un año de experiencia como magistrado cuando quedó a cargo de la causa por el atentado a la AMIA perpetrado el 18 de julio de 1994.
Galeano gozó del respaldo del gobierno de Menem y de la dirigencia de la AMIA y la DAIA. Obtuvo la colaboración del FBI estadounidense y del MOSAD (el servicio secreto israelí) y tuvo el privilegio de encabezar un tribunal que, desde 1994, quedó al margen del sorteo de causas porque la Corte Suprema de Justicia entendió que debía dedicarse en forma exclusiva al esclarecimiento del ataque a la mutual judía.
El 13 de julio de 1996 Galeano fue tapa de los principales diarios del país: había detenido al poderoso comisario Juan José Ribelli y a otros 14 policías como posibles cómplices del atentado. Los arrestos se sustentaron en los datos que aportó el doblador de autos robados Carlos Telleldín, que estaba preso desde fines del '94, y había brindado una impactante declaración.
En 1997 un video mostró a Galeano en una rara negociación con Telleldín, que años más tarde contó ante el Tribunal Oral Federal 3 que había cobrado 400 mil dólares para acusar a los policías. Jefes de la SIDE develaron posteriormente, que el pago había existido y que le organismo aportó los fondos.
Galeano fue perdiendo respaldo público con el correr de los años y quedó despojado de credibilidad a partir del 24 de septiembre de 2001, cuando el Tribunal Oral inició el juicio oral por la voladura de la AMIA en el marco del cual, hace 11 días, fueron absueltos todos los hombres a los que el renunciante juez había enviado a prisión.
A fines del año pasado la Cámara Federal porteña lo apartó de la causa al poner en duda su imparcialidad. El 2 de septiembre pasado -finalmente- los jueces del Tribunal Oral, absolvieron a Telleldín y a los exonerados policías bonaerenses Ribelli, Anastasio Leal, Raúl Ibarra y Mario Bareiro, los únicos que llegaron a juicio como cómplices de la organización terrorista internacional que ejecutó el ataque.
El Tribunal Oral, en el mismo acto, promovió investigaciones contra Galeano, el camarista Gabriel Cavallo, el juez Norberto Oyarbide, el fiscal José Barbaccia, el ex ministro Corach y el ex jefe de Inteligencia Hugo Anzorreguy. También anticipó que denunciará a legisladores que integraron una comisión de seguimiento del caso. Galeano quedó en una situación muy complicada a la que, difícilmente, podrá poner fin con su renuncia.