La ausencia de banderías políticas y el repudio al gobierno de Carlos Menem caracterizaron a la concentración organizada este miércoles por familiares y amigos de las víctimas del ataque a la AMIA en la Plaza de los Dos Congresos para repudiar el fallo absolutorio del juicio realizado por ese atentado y condenar la impunidad y el terrorismo. Con una convocatoria notoriamente inferior en número a las de otras ocasiones, pero que igual conformó a los organizadores, el protagonismo excluyente fue esta vez de los parientes de los muertos y heridos en la masacre del 18 de julio de 1994.
Así, los únicos oradores fueron Luis Czyzewski -uno de los referentes de Familiares y Amigos de las Víctimas de la Masacre y padre de Paola, muerta en el atentado-, y el periodista Nelson Castro.
Czyzewski dijo que la causa por la voladura de la mutual judía tiene ahora "dos grandes responsables" para esclarecer la masacre: el juez federal Rodolfo Canicoba Corral y el Gobierno de Néstor Kirchner. El Presidente no fue al acto.
"Dentro del Estado habrá dos grandes responsables de reconstruir la verdad a partir de las cenizas. Uno es el juez Canicoba Corral. Al juez llegó la hora de despertarse de la siesta y poner en marcha la causa AMIA. Usted tiene la posibilidad de elegir entre hacer lo que corresponda sin miedo, condicionamientos o presiones, y el otro camino es transformarse en un (juez Juan José) Galeano más", dijo Czyzewski.
A Kirchner, en cambio, le advirtió que "ya no alcanza más con decir que AMIA es una vergüenza nacional y que es una cuestión de Estado. Le llegó la hora de materializar esas expresiones y de usted depende". En ese marco, los Familiares exigieron la creación de una comisión independiente que analice la causa, ante las graves denuncias que pesan sobre el accionar de la SIDE.
Además, Czyzewski cuestionó abiertamente a los jueces del Tribunal Oral Federal 3. Señaló que en el fallo debieron incluir como presuntos responsables del encubrimiento al ex presidente Carlos Menem, sus entonces funcionarios Hugo Franco, Andrés Antonietti y Carlos Ruckauf y al ex titular de la DAIA Rubén Beraja.
También recalcó que el tribunal acusó a gobernantes inescrupulosos de haber complotado en la causa, pero "curiosamente no dicen quiénes son esos gobernantes". "No se olviden de que ustedes también son funcionarios públicos que tienen la obligación de dar nombre y apellido, pero no lo hicieron", se quejó.
Las críticas, como se esperaba, también estuvieron destinadas al juez Juan José Galeano, que tuvo en sus manos la pesquisa, y por ello pidieron que se avance cuanto antes en el juicio político al magistrado. "Por el daño (sufrido) queremos que se acelere lo máximo posible el trámite del juicio político a Galeano. Ese juez no sólo no fue apto para llevar la causa AMIA; no es apto para ser juez de la Nación", añadió Czyzewski.
Juan Carlos Blumberg, líder de una cruzada nacional contra la inseguridad, concurrió a la marcha e insistió en que "es lamentable" que la Justicia no haya dado respuestas a las víctimas del atentado contra la AMIA y advirtió: "Todos los argentinos tenemos que estar unidos".
Al llegar a la manifestación que se realizó en la Plaza de los Dos Congresos, Blumberg se acercó al palco principal junto al vicepresidente de la DAIA, Jorge Kirszembaum, y le dijo a los periodistas: "Las víctimas somos todas iguales".
"Todos tenemos el dolor de haber perdido un ser querido y queremos que haya justicia, tenemos que estar todos unidos", señaló Blumberg por noche, frente a los periodistas.
"Como ciudadano -añadió- me siento terriblemente decepcionado que pase esto en este país", tras el fallo que absolvió a los sospechosos de la "conexión local" del ataque que mató a 85 personas en julio de 1994.
El fallo del Tribunal Oral Federal 3 contra la llamada "conexión local", que se conoció el jueves pasado, puso de manifiesto las graves irregularidades de la causa y derivó en la absolución de los cinco principales sospechosos del caso AMIA y otros 17 involucrados.