El ministro de Infraestructura y Vivienda, Carlos Bastos, descartó la posibilidad de que los nuevos dueños de Aerolíneas Argentinas terminen privilegiando a sus otras compañías aéreas - como ocurrió antes con Iberia - y minimizó el hecho que los flamantes propietarios sean extranjeros.
Bastos se mostró optimista frente a la operación concretada en la noche del martes en Madrid, donde la SEPI transfirió Aerolíneas al grupo español Marsans, y destacó los compromisos asumidos por los nuevos propietarios de incrementar la estabilidad laboral y hacer crecer a la empresa.
El ministro negó la posibilidad de que Marsans finalmente privilegie a las empresas Spanair y Air Plus por sobre Aerolíneas, como ocurrió cuando la española SEPI adquirió la línea argentina y terminó cediendo sus rutas a Iberia.
Por contrario, el ex presidente de Aerolíneas Argentinas Juan Carlos Pellegrini sostuvo que el Gobierno "no existió" en las negociaciones por la venta y recuperación de la línea aérea, y señaló que el Poder Ejecutivo "nunca entendió el problema" de la compañía.
Pellegrini consideró que "hubiera sido bueno que el Gobierno hubiese pensado en que debía tener una empresa así", y puntualizó que "una empresa aérea de bandera no es solamente turismo".
Por otra parte, el propietario de Aeropuertos 2000 y ex aspirante a adquirir Aerolíneas Argentinas, Eduardo Eurnekian, consideró que la adjudicación de la compañía al grupo español que lidera Marsans "es más de lo mismo".
Advirtió además que las compañías nacionales ahora sufrirán "competencia desleal" porque los nuevos dueños operarán rutas nacionales pero tendrán acceso "a financiamiento a tasas internacionales".