El Consejo de Administración de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dueño del 92 por ciento de Aerolíneas Argentinas, adjudicó la compañía de bandera a Air Comet, una sociedad formada por el grupo turístico español Marsans y las aerolíneas Spanair y Air Plus.
El nuevo dueño de la empresa se comprometió a asumir la mitad de la deuda de Aerolíneas (alrededor de US$ 615 millones) y a no echar empleados por dos años.
Además, según un comunicado oficial difundido por la SEPI en Madrid, pretende "recuperar de forma inmediata el nivel de operatividad existente antes de la crisis, optimizar la gestión empresarial de la compañía y promover una ampliación de capital de 50 millones de dólares".
También buscará "aportar negocios desde el resto de las compañías que integran el consorcio comprador y aumentar las rutas y las frecuencias, renovar y modernizar la flota de aviones".
El grupo Marsans, propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz, dueños también del 51 por ciento de Spanair, factura unos 1.500 millones de dólares anuales y emplea a 6.000 personas.
Aerolíneas Argentinas fue entregada a SEPI en el invierno de 1990, bajo el gobierno de Carlos Menem y sólo obtuvo beneficios en 1997. La última crisis estalló cuando el holding español intentó sanear las finanzas de la compañía con el despido masivo de personal. Los gremios denunciaron que Aerolíneas fue vaciada.
El consorcio formado por el ex presidente de Aerolíneas, el argentino Juan Carlos Pellegrini, el grupo argentino Pescarmona y un fondo de inversión estadounidense, también aspiraban a quedarse con la empresa.