Una veintena de empleados bajaron de un ómnibus en calzoncillo, bombacha o traje de baño envueltos en pancartas con una letra, se alinearon y formaron la leyenda Salvemos a Aerolíneas y Austral".
Los más de cincuenta manifestantes cortaron la avenida del Libertador, en la esquina con Sánchez de Bustamante, frente a la sede diplomática hispana.
El sentido de la protesta coincidía con otros carteles que portaban otros manifestantes, cuidadosamente abrigados por la baja temperatura, que decían que la compañía estaba "En Pelotas".