A Charly se lo vio histriónico como pocas veces. Habló siempre con el público entre tema y tema. Desde el comienzo, el recital se presentó como una suerte de set de grabación con público. No hubo más músicos que ellos dos en el escenario improvisado y Charly hizo constantes referencias al material que en ese mismo momento se estaba grabando. De hecho, varios temas se tocaron dos veces, de la misma forma que en un estudio se hacen varias tomas.
El concierto empezó con temas del último disco de Sui Generis, Sinfonía para adolescentes, pero pronto llegó Lunes otra vez, y muy cerca Mr. Jones, un viejo clásico, que esta vez fue interpretado sobre una densa base casi electrónica. Luego vino una enorme sucesión de temas compuestos en los 70, más algunas novedades que probablemente integrarán la placa que se estaba grabando in situ.
El único acompañamiento al duo vino de parte de una caja de ritmos, que hizo las veces de batería hasta las 7 de la mañana. Es el mejor baterista bromeó García-, no habla, no come, no se queja. Sólo toca. La falta de músicos fue suplida hábilmente por Charly, quien tocó guitarras, bajos y teclados sin distinción.
El ex integrante de Seru Girán se permitió pausas para contar un chiste al público o leer un poema. Maté a mi madre, quemé el país, pero en los conciertos siempre me piden bis, dijo García. Y no se equivocó en lo último: el recital que había terminado a las 4 AM, con una enfervorizada versión de El día que apagaron la luz enganchado con Rasguña las piedras, se extendió hasta entrada la mañana.
No faltó en el show el recuerdo a Rodrigo en Canción para mi muerte. Tampoco estuvieron ausentes las menciones a Maradona, Calamaro, la ex novia de Charly (de 17 años) y su actual socia, Mónica, a quien le dedicó la presentación.
Extenuado, Nito se retiró pasadas las 5. Charly en ese momento se aferró al teclado y no lo soltó hasta el final. Ese fue el momento de repasar viejos hits del músico, y repetir alguna canción ya interpretada. Casi a capella, Charly mantuvo el entusiasmo del público. En medio de la lluvia, Charly se fue ovacionado de Terra Beach a la hora del desayuno.