Durante los primeros meses posteriores al estallido de la crisis se decía que los productos informáticos dejarían de conseguirse en los negocios por culpa de la devaluación. Pero esto no fue así. Los productos se siguen consiguiendo. Eso así, a precios bastante más altos que en diciembre.
La historia es conocida: cuánto más aumenta el dólar más aumentan los productos importados. Y la tecnología se nutre casi en su totalidad de productos que vienen del exterior.
La estabilidad acostumbró a los argentinos a sentir que tenían el mismo acceso a la tecnología que los usuarios de países desarrollados. El final de la historia es conocido: la crisis económica volvió las cosas a su triste lugar.
Cómo apunta Matías Berardi, analista de IDC Argentina, muchas empresas están retrasando lanzamientos de nuevos modelos a la par que mantienen en vigencia líneas viejas para poder ofrecerlos a un precio razonable.
En consecuencia, Argentina está retrocediendo en materia tecnológica. "Si antes había una demora de 6 meses con los países centrales, ahora la brecha puede ser de más de un año", describe el analista. "Y esto es gravísimo", concluye.
En las próximas páginas, un recorrido por el sector de las PCs, las consolas de videojuegos, las impresoras e Internet, luego de la devaluación. Y que estrategias existen para seguir sobreviviendo en la marea informática, a pesar de todo.
Próxima página » El ataque de los clones
Terra