Un diputado nacional de Acción por la República impulsa un proyecto para que el estado argentino use software gratuito y de código fuente abierto. La medida, presentada por Marcelo Dragán, de Tierra del Fuego, es la única en su especie en todo el mundo.
El movimiento de software libre empezó en Estados Unidos y predica, básicamente, que las herramientas informáticas deben distribuirse en forma gratuita. También, que el código fuente (la receta) del programa se pueda obtener libremente. A su vez, quienes lo obtengan pueden hacer modificaciones al código para daptarlo a sus necesidades, siempre y cuando lo vuelva a poner en el dominio público. A este tipo de licencia se la conoce como GPL.
Si bien hay un buen número de programas de distribución libre y gratuita, las estrellas del movimiento son el sistema operativo Linux y el servidor web Apache, utilizado en tres de cada cinco servidores, según el sitio de estadísticas Netcraft.
El proyecto sostiene que "La Administración Pública Nacional, los Organismos Descentralizados y las Empresas donde el Estado Nacional posea mayoría accionaria emplearán prioritariamente en sus sistemas y equipamientos de informática, programas abiertos, libres de cualquier derecho sobre la propiedad, tanto para su cesión, modificación como para su distribución".
Pero muchos consideran que en el país todavía no hay masa crítica de programadores o de empresas para brindar soporte a todas las dependencias del estado.
En declaraciones a Terra, Alejandro Prince de Prince & Cooke dijo que "faltan al menos diez años para que Linux se convierta en algo serio en la Argentina".
Hay un sitio en donde se informa el estado del proyecto.
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