En el único aspecto en el que no se notan los cambios es en la habitabilidad, o mejor dicho en el espacio disponible en las plazas traseras, que sigue siendo limitado, en especial si el conductor mide más de 1,80 metros y tira la butaca hacia atrás.
La posición de manejo es impecable merced a la gran cantidad de regulaciones disponibles. En este punto cabe señalar que el accionamiento de respaldo y altura de butaca es eléctrico, mientras que el del ángulo de ataque del cojín y de la corredera longitudinal es manual. Frente al conductor, queda un completísmo instrumental. Un semicírculo en el que se aloja el velocímetro con dos laterales a sus flancos (con cuentavueltas y nivel de combustible) dominan absolutamente la escena. A esto se agrega el ordenador de a bordo que ofrece una toda la información necesaria para estar informado de todo lo que sucede en el auto.
El motor es apenas un dos litros, pero con 163 CV, lo que equivale a decir que la potencia específica supera los 80 CV/litro. Para esto tiene decisiva influencia el compresor que hace además que los valores de par sean parejos en toda la gama. Pese a ser un cuatro cilindros el comportamiento es suave y equilibrado.
La caja de seis marchas colabora para conseguir unas briosas aceleraciones, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de un auto que pesa 1500 kilos. Los consumos son relativamente contenidos y en la ciudad consume unos 14,5 litros cada centenar de kilómetros.
Este es un Mercedes diferente a todos. Con los ojos vendados, al sentarse tras el volante uno podría decir que está manejando un BMW. Las suspensiones firmes adelante se complementan perfectamente con el Multilink del tren trasero, que permite apoyar sin fisuras el eje posterior, que es el que tracciona. A esto se suma el ESP desconectable, pero que siempre entra en acción cuando el conductor quiere ir contra las leyes de la física.
El comportamiento dinámico es, en suma impecable. Los frenos están a la altura de las circunstancias con pastillas algo "olorosas" producto del material con el que están concebidas. El rubro seguridad se complementa con ocho airbags, cuatro adelante, dos laterales, dos atrás y otros dos de tipo cortina completa.
Como si fuera poco, el precio del Clase C es ahora más competitivo. Si a esto sumamos que el valor de reventa de los Mercedes en nuestro país siempre fue un aspecto a destacar, podemos concluir que, en este nivel de precios, el nuevo Clase C será una opción casi prioritaria entre los que pueden acceder a este tipo de vehículos.
A FAVOR
Comportamiento rutero/urbano.
Equipamiento confort/seguridad.
Alto nivel de terminación.
Transmisión de seis marchas.
Posición de manejo.
EN CONTRA
Habitabilidad posterior.
Ubicación comando de asientos.
Altura del apoyabrazos delantero.
Poca potencia para tanto chasis.