La posición de manejo es adecuada y para eso contribuyen la regulación en altura del volante y la butaca. Frente al conductor, un instrumental entrelazado con caracteres legibles y elegantes. La accesibilidad tiene las limitaciones propias de los tres puertas. Los pasajeros de atrás, una vez que entraron, no disponen de demasiado espacio. No podrán alojarse más de dos personas.
En lo que se destaca el 206 es en el equipamiento. Comando satelital, doble airbag, ABS, techo solar eléctrico, apertura a distancia, etc. En síntesis, sin críticas de ningún tipo.
El motor es un convencional 1600 cm3 con carrera larga, una árbol de levas a la cabeza y dos válvulas por cilindro cuyos 90 CV le otorgan un comportamiento interesante aunque no llamativo. El torque está a 3000 rpm y el corte de motor entre cambios a 6200 rpm.
El equipamiento hace que el peso sea mayor de lo normal, por lo que los valores de aceleración podrían ser mejores. El motor muestra sus virtudes en la recuperación tal como queda demostrado en las tablas de performances.
Muy eficiente la tracción, transmitiendo la potencia al piso sin inconvenientes. Las relaciones de caja son algo largas, teniendo en cuenta un país donde no proliferan las autopistas como en Europa.
De lo mejor el sistema de dirección, con la asistencia justa y volante de tamaño adecuado. Grip generoso y radio de giro acotado. El sistema de frenos se compone de discos delanteros ventilados y tambores atrás.
El 206 sobresale en su comportamiento rutero. Sólo el Ford Fiesta está en condiciones de hacerle frente. En las pruebas de autódromo llamó la atención por su tendencia a
sacar la cola. En ciudad, se nota la firmeza de las suspensiones con algunas vibraciones en el interior. La insonorización es mejorable y algunos plásticos merecen un mejor tratamiento.
Difícil establecer un comparativo con rivales de franja. De hecho esa es la razón por la que no se lo pone frente a sus enemigos. Menos de 21.000 dólares para acceder a él. Hay versiones más baratas y está el soñado GTi por 5.000 dólares más. Una opción intermedia para los que no aspiran a tanto, ni se conforman con tan poco.
A FAVOR
Estética seductora y audaz
Comportamiento equilibrado.
Entorno del conductor.
Rigidez estructural.
Consumo contenido.
EN CONTRA
Plásticos e insonorización mejorables.
Performances promedio.
Habitabilidad posterior.
Acceso complicado.
Comandos de regulación de butacas.