El Bora parece un Passat reducido por los jíbaros. Nada lo hace comparable al Golf, la trompa y las ópticas son de diseño distinto, lo mismo vale para el lateral, las puertas y el tercer volumen que lo diferencia en forma definitiva. Desde el punto de vista estético lo único criticable es el inmenso pasarruedas que está pensado para montar ruedas de mayor tamaño pero al utilizar 195 con llanta de 15 deja a la vista los buches internos, y parte de la Mc Pherson delantera.
La habitabilidad posterior no es mucho mejor que la del Golf y manifiesta importantes limitaciones atrás. El baúl tiene una capacidad de 455 dm3. pero la boca de carga es poco generosa debido a un del tercer volumen corto. La terminación es la típica de VW, sólo se notaron algunos grillos o quejidos algo molestos.
| El motor, pese a sus años, funciona en forma correcta. |
El instrumental tiene el sello de familia, es similar al del Golf, con iluminación azulada pero carece de ordenador de abordo, un accesorio que se extraña en especial si se tiene en cuenta el precio final.
El motor, no es moderno pero es eficiente. Tampoco es multiválvulas ni dispone de distribución variable y sus 116 CV no asombran en relación a la cilindrada. Pero no da argumentos como para criticar su funcionamiento o resaltar que su antigüedad se manifiesta en las
prestaciones.
Las relaciones de caja son largas aunque no incomodan. El selector es preciso aunque algo lento en el pasaje de 1ª a 2ª y el recorrido es adecuado. En ciudad consume poco menos de 12 litros si se lo conduce con delicadeza y en ruta a 120 km/h constantes está en 8,4 litros cada cien kilómetros.
Las suspensiones copian con soltura y robustez en todo tipo de terreno y se sienten cómodas a la hora de doblar tanto en curvas veloces como en el sinuoso lento.
En caminos de tierra y cunetas profundas hay que tener cuidado ya que suele tocar el babero delantero y algo más. Tiene tendencia a subvirar en trayectorias apretadas pero es neutro y dócil en lo rápido. La tenida en recta es impecable y no mostró hipersensibilidad a los vientos laterales.
Cuenta con cuatro discos de freno y ABS de serie y cuatro airbags (dos frontales y dos laterales). No está disponible el control de tracción. El pedal de frenos es de recorrido justo lo que permite una impecable dosificación pero las distancias no son llamativas ubicándose dentro del promedio.
El precio del Bora 2.0 debe ser analizado en base a su equipamiento. Los 26.000 dólares no parecen demasiados si se lo compara con el Golf de motorización similar pero existen algunos faltantes como el climatizador automático y ordenador de abordo. A FAVOR
Comportamiento general.
Calidad de materiales.
Equipamiento de seguridad.
Posición de manejo.
Capacidad de baúl.EN CONTRA
Espacio posterior.
Recuperaciones perezosas.
Motorización desactualizada.
Presentación sobria.
Faltantes de equipamiento.
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Terra/Motorpress
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