El campo volvió a alertar sobre los efectos negativos que puede tener sobre la economía del país el conflicto que mantiene con el Gobierno al cumplirse la segunda jornada de la huelga comercial del campo.
"Estamos peleando por el interior, por otro país", destacó Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, en conferencia de prensa realizada en la provincia de Chaco, donde se organizó un tractorazo.
"Esto dejó de ser una pulseada por unos puntos de retenciones, sino que pretende ser parte de una discusión sobre un modelo de producción agropecuaria", agregó Buzzi.
"Hay inicio de recesión en la maquinaria agrícola, en la construcción se está en una actitud de precaución porque hay una expectativa confusa para los próximos tiempos", advirtió más adelante.
"El conflicto tendrá un tema puntual, la suba en las retenciones, pero también abarca otros puntos que el gobierno nunca quiso abordar en serio", dijo el dirigente ruralista.
Mientras distintos dirigentes de las cuatro principales patronales encabezaron unas 200 manifestaciones y bloqueos temporales de rutas en distintos puntos del país.
El presidente de las Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, estimó que desde la adopción de esa medida y el inicio del conflicto "parece que se ha enfriado la economía".
"En maquinaria agrícola hay un inicio de recesión, en la construcción también y se están por perder miles de puestos de trabajo en la industria agroalimentaria", expresó su par de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi.
Por el lado del Gobierno, el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, quien durante la "tregua" encabezó las tensas negociaciones con las patronales agropecuarias, les advirtió que "perdieron una enorme oportunidad" para llegar a un acuerdo.
Tras recordar que los dirigentes del campo "se quejaban del problema de los pequeños productores" y el Gobierno atendió esa demanda, al igual que el "tema de la carne y del trigo, luego se volvieron locos, dijeron que las retenciones (a la exportación de granos) eran un error y que había que cambiarlas".
Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se mostró "optimista en que se llegue a un acuerdo" con el sector rural, aunque le acusó de tener "una visión demasiado insolidaria, demasiado individualista".
"Es un sector que tiene rentabilidad. No puede ser que el exceso de expectativas que ellos tengan vaya en desmedro del conjunto del país", remarcó.
Las entidades agropecuarias, que reúnen a 290.000 productores, decidieron no comercializar hasta el próximo jueves granos destinados a la exportación, por lo que en las carreteras se detiene a los camiones que transportan esa mercadería hacia otros países.
Terra
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