La presidenta Cristina Fernández firmó el contrato de adjudicación de las obras del tren bala que unirá Retiro con Rosario y Córdoba. Y defendió con fuerza el proyecto, al definirlo como un "salto a la modernidad" de cara al Bicentenario.
"Palos más, palos menos, lo importante es seguir avanzando, construyendo y dotando a la Argentina de los instrumentos para transformarla y ponerla en serio en un salto a la modernidad en este Bicentenario", fundamentó, y calificó de muy "conveniente" el esquema de financiamiento para realizar la obra.
Para concretar la obra, el Estado se endeudará por 3.900 millones de dólares con la recepción de crédito externo que estará garantizado con la entrega de títulos públicos.
La mandataria encabezó el acto en Casa de Gobierno, con la presencia de los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner; de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, así como los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Trabajo, Carlos Tomada, entre otros funcionarios.
Según la Presidenta, el tren bala "comunicará al 60 por ciento de la población del país" y creará "miles y miles de puestos de trabajo en forma directa e indirecta".
El proyecto despertó rechazos en la oposición. Esta tarde, la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el titular del bloque de diputados nacionales de esa agrupación, Adrián Pérez, darán a conocer los fundamentos una denuncia penal por presuntos delitos contra la administración pública en el marco del proceso de licitación. La deuda del tren bala
En una de sus primeras medidas como ministro de Economía, Carlos Fernández endeudará al país en 4 mil millones de dólares, pero cumplirá con los deseos del Gobierno de construir el tren bala Buenos Aires - Rosario - Córdoba.
Para financiar la megaobra que recorrerá poco más de 700 kilómetros, la gestión de Cristina emitirá dos bonos de deuda: uno a 30 años por 2.070 millones de euros y otro por 430 millones.
De esta manera, Cristina cumplirá, salvando las distancias, el viejo sueño de Carlos Menem en los 90 y de Adolfo Rodríguez Saá en el 2003: ser el presidente del tren bala. A pesar de que el estado del sistema ferroviario no es óptimo, el tren de alta velocidad será, a partir de las 11:30, una realidad.
Terra
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