Chavela Vargas, una de las voces más importantes de la música popualar mexicana y latinoamericana, se presentó en Buenos Aires, en el teatro Gran Rex, presentada por su amigo y ángel de la guarda, el cineasta Pedro Almodóvar. La cantante, nacida en 1919, es la representante más destacada de la música romántica mexicana.
Con una carrera profesional que arrancó muy temprano, Chavela fue una de las primeras intérpretes destacadas de la ranchera mexicana. Ataviada siempre con el poncho rojo que es su vestuario característico, sus primeros pasos en la canción los dio de la mano de otro destacadísimo mexicano, José Alfredo Jiménez.
Del compositor, Chavela realizaría interpretaciones de clásicos como Ella o Corazón, corazón, donde la melancolía y la tristeza encontraban se enecarnaban en la voz grave y aterciopelada de la cantante. A mediados de siglo, Chavela Vargas fue además parte de la intelectualidad mexicana. Famosa fue su amistad con Frida Kahlo y su esposo, Diego Rivera, así como con el premio Nobel de literatura Juan Rulfo.
Su vida privada, llena de acontecimientos, incluye el haber sido una impenitente alcohólica, al punto de declarar que, en toda su vida, llevaba consumidos 45.000 litros de tequila y mezcal. El otro punto importante es que Chavela ha sido una de las pocas artistas públicamente asumida como homosexual. "No estudié para lesbiana -declaró-, soy así desde que Dios me dio la vista".
Si bien su pico de popularidad sucedió en las décadas del 60 y el 70, en los 90 su arte alcanzó una nueva difusión de la mano de Pedro Almodóvar. El director incluyó temas de la Vargas en todos sus films desde La flor de mi secreto (1995). Por la amistad que lo une a la cantante, accedió a ser su maestro de ceremonias en la gira que trajo a la cantante a la Argentina.