Buenos Aires, 7 de noviembre de 2004 - 17:36 hs. Última actualización 15:45
El sábado Algo personal Unas 50 mil personas participaron en el Club Ciudad de Buenos Aires de la segunda fecha del Personal Fest, que contó con las actuaciones de Cerati, Blondie y Goran Bregovic, entre muchos otros. Pero uno de los shows más soberbios fue el de Morrissey, que deleitó a todos.
El Personal Fest cerró el sábado con otra noche inolvidable: Gustavo Cerati, Blondie y Morrissey hicieron las delicias de más de 50 mil personas que colmaron el Club Ciudad de Buenos Aires.
Cuando todavía reinaba el sol, unos pocos cientos observaron la presentación en el escenario principal de Virus, que tocó sus viejos hits: Wadu wadu, Amor descartable, Una luna de miel en la mano y Carolina, entre otros. Algunos objetos volaron hacia Marcelo Moura, que soportó todo estoicamente.
El escenario secundario daba para todo. Tras un intrascendente grupo de percusión, llegaron los Kinky. Primos hermanos de Babasónicos, los mexicanos merecían ser escuchados con atención, pero tras su segundo tema, se comenzó a escuchar a los lejos Amo dejarte así, canción con la que abrió su show Cerati.
Era el momento de emprender la retirada, y cientos de personas se movilizaron en dirección del escenario principal, donde el ex líder de Soda Stereo realizó una presentación llena de sorpresas.
Hubo pocas canciones de Siempre es hoy, su criticado último disco. En cambio, Gustavo prefirió tocar varios de los mejores temas de Soda (El rito, Sueles dejarme solo, Fue, Ameba en versión súper bailable y Primavera cero).
Un inspiradísimo Cerati aprovechó también para tocar por primera vez en vivo Rombos (de Amor amarillo) y para presentar la bella Vértigo, que hasta ahora sólo había hecho con su grupo electrónico Roken fuera del país.
Tras un amplio intervalo matizado por Soulwax y Death in Vegas, fue el turno de Blondie. Una Debbie Harry entrada en años, con un vestido rojo que dejaba ver más de lo deseable, hizo bailar a la multitud con Maria, Call me y One Way Or Another.
De todas formas, lo mejor de la noche, y posiblemente de las dos fechas, fue la presentación de Morrissey. Vestido de cura, el ex cantante de The Smiths se apropió del escenario con una elegancia pocas veces vista por aquí.
Con fina ironía, Morrissey se burló de las diferencias con Chile (de donde venía de tocar) y habló mucho con el público. Con serios problemas de retorno, pidió disculpas varias veces por el sonido, y dijo que estaba cantando "como una rana" y "como un perro". Incluso, el cantante tuvo tiempo para apreciaciones políticas: "Tengo una sola pregunta: ¿quién nos salva de Bush?".
Mientras los aviones planeaban muy cerca del escenario principal, tocó los enormes temas pop How Soon Is Now, Every Day Is Like Sunday y There Is A Light That Never Goes Out. Y presentó varios temas de su nuevo disco, You Are The Quarry, como The First Of the Gang To Die, I Like You, Let Me Kiss You y You Know I Couldnt Last.
Entre cada canción se filtraba la música de los DJs, que pasaban música a escasos cien metros. La fiesta duró hasta la madrugada, aunque muchos se fueron cuando Morrissey finalizó su performance.
Terra
/ Víctor Pombinho.
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