Buenos Aires, 29 de febrero de 2004 - 09:24 hs. Última actualización 18:05
Perfil Aristide, el hombre que no pudo cambiar a Haití Ex sacerdote, militante de la teología de la liberación, Aristide representó una esperanza para los haitianos. Elegido presidente en 1990, fue derrocado meses después. Volvió al poder en 1994 con ayuda de EE.UU. Fue electo nuevamente en 2000, en cuestionados comicios. No pudo frenar la crisis.
El ahora ex presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide, empezó el año en medio de una situación de inestabilidad política. Lo que se suponía una jubilosa celebración por el bicentenario de la independencia haitiana, el 1º de enero, tuvo lugar en medio de fuertes protestas por parte de quienes exigían su renuncia inmediata.
Pero hubo un tiempo en que el ex sacerdote católico disfrutó de gran popularidad como defensor de los pobres. En 1990 Aristide logró una victoria decisiva, que lo consagró como primer presidente electo democráticamente.
Meses después fue derrocado en un sangriento golpe de Estado. Aristide se exilió en Estados Unidos, desde donde hizo campaña en contra del gobierno militar en su país. Sus esfuerzos se vieron recompensados y, en 1994, fue reinstaurado en el poder, gracias a una fuerte presión internacional en contra de los gobernantes de facto y con la ayuda de unos 20.000 militares, la mayoría estadounidenses.
Crisis
Aristide fue reemplazado en 1995 por Rene Preval, a través de elecciones presidenciales en las que él no pudo participar porque la ley prohibía un segundo mandato consecutivo. Cinco años más tarde, Aristide se presentó de nuevo como candidato en las elecciones presidenciales y triunfó.
Su partido, el Lavalas, obtuvo el 80% de los puestos en el parlamento, pero observadores internacionales criticaron los comicios, que fueron objeto de un boicot por parte de grupos opositores.
El segundo período de Aristide en el poder cayó pronto en una crisis política, económica y social. La oposición se negó a reconocer el resultado de las elecciones. En julio de 2001, tuvo lugar una intentona golpista, de la que se culpó a ex miembros del estamento militar.
Grupos de oposición aseguran que lo que pareció ser otro intento de derrocamiento, en diciembre del año pasado, no fue más que un montaje organizado por el gobierno para justificar medidas represivas. Protestas antigubernamentales, que no cesaron desde la elección de 2000, se multiplicaron durante la segunda mitad de 2003 y se volvieron más violentas. Defensor de los pobres
Jean Bertrand Aristide nació en 1953. Estudió en una escuela católica y en un seminario, tras lo cual -en 1982- se ordenó como sacerdote. Se unió a la corriente de la teología de la liberación -que tuvo su mayor auge en los años 70-, defensora de un papel de la Iglesia que luche por resolver los problemas sociales y acabar con la opresión y la pobreza.
Se convirtió en orador conmovedor, defendió a los pobres y a la democracia y se pronunció contra el régimen de Jean-Claude Duvalier. Pero sus posiciones políticas y el creciente apoyo hacia su persona enardecieron a los líderes haitianos del momento. Aristide fue blanco de varios intentos de asesinato en los ochenta.
Tampoco los jerarcas de la Iglesia miraban con buenos ojos sus actividades políticas. Fue expulsado de su orden religiosa en 1988 y dejó los hábitos en 1994. Tiempo después se casó.
Aristide había prometido celebrar elecciones parlamentarias en 2004 y poner en marcha un programa para ayudar a los pobres. Pero falló dramáticamente en la tarea de abordar las divisiones políticas y bajo su administración Haití no logró salir de la condición de país más pobre del continente americano.
Próxima página » EE.UU. y Francia cooperarán en la transición

| Los mensajes publicados
por los usuarios no sufren revisión ortográfica o de redacción
alguna. Ver reglamento de aprobación. | | Mensajes publicados en esta nota: 0 |
|
 |
|  |
Partes de esta nota |
Audios |
Videos |
Noticias
relacionadas |
Links
de interés |
Claves
de búsqueda |
|