Testigos dijeron a medios locales que Sergio Hernández jugaba con amigos en una zona seca del río Bravo, que divide a México y Estados Unidos, cuando se cruzó por un momento al lado estadounidense junto con los demás y fueron perseguidos por un agente de la patrulla que circulaba en bicicleta.
Hernández corrió de regreso al lado mexicano, se resguardó detrás de una valla metálica y luego se asomó, donde fue alcanzado por al menos un disparo en la cabeza.
Andrea Simmons, vocera del FBI (Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos) citada por el local Diario Digital de Juárez, dijo que este lunes por la tarde al menos un agente de la Patrulla Fronteriza detonó su arma de fuego en contra de una persona y que estaban investigando el caso.
El asesinato ocurre días después de que el inmigrante mexicano Anastasio Hernández muriera a manos de efectivos de la Patrulla Fronteriza.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, calificó su muerte como "una violación inaceptable" a los derechos humanos de los inmigrantes.
Ambos países comparten una inhóspita frontera de 3,200 kilómetros a través de la cual pasan inmigrantes ilegales pero también toneladas de drogas con destino a Estados Unidos, por lo cual la frontera tiene focos permanentes de violencia, especialmente en Ciudad Juárez.
Reuters
Copyright © 2001 Reuters Limited. Todos los derechos reservados.
Anuncios Google