McCartney fue hoy el protagonista de un concierto homenaje plagado de estrellas, Stevie Wonder, Elvis Costello y Emmylou Harris, entre otros, en la residencia presidencial estadounidense, tras haber recibido el día anterior el premio de la Biblioteca del Congreso de EE.UU..
El ex Beatle, ataviado con una chaqueta azul sin corbata, abrió el concierto tras entrar en la Sala Este de la Casa Blanca, al agarrar una guitarra y saltar al escenario declarando "Bienvenidos a la Casa Blanca", antes de comenzar a interpretar "Got to Get You Into My Life".
Ante un público de varios centenares de personas, bromeó que "no tocaba delante de tan poca gente desde los tiempos del Cavern Club", cuando los Beatles trataban de abrirse paso en el mundo de la música en Liverpool.
En unas declaraciones antes de que comenzara la segunda parte del concierto, Obama afirmó que los Beatles "contribuyeron a componer la banda sonora de toda una generación".
El presidente rindió también homenaje a la población de Luisiana, la más perjudicada hasta el momento por el vertido de petróleo en el Golfo de México. "Parte de lo que nos ayuda a pasar los malos tiempos es la música", declaró Obama, quien agregó: "siempre hay una pequeña parte de nosotros que canta incluso cuando los tiempos son duros".
La interpretación de "Hey Jude" consiguió algo raramente visto en la Casa Blanca: toda la familia Obama en el escenario, aplaudiendo y meciéndose al son de la música.
Antes de concluir, anunció que iba a interpretar una canción que se estaba "muriendo por tocar en la Casa Blanca", si bien matizó: "espero que el presidente me perdone". A continuación, se lanzó a los acordes de "Michelle", en homenaje a la primera dama, mientras el presidente estadounidense coreaba la canción mirando cariñosamente a su esposa.
Terra
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EFE
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