Mario Ochoa, condenado a 16 años de prisión por haber abusado de un grupo de jóvenes y niños discapacitados, y que esta madrugada se entregó a la Justicia, fue trasladado a la Unidad 21 de Campana, confirmaron fuentes del servicio penitenciario bonaerense.
Ochoa permanecía detenido en la Comisaría Primera de San Isidro desde hoy a la 1:15, cuando se entregó en el estudio de su abogado.
Tras entregarse a la Justicia, el abusador negó la acusación que pesa sobre él, afirmó que es inocente y sostuvo que es víctima de un "complot".
"Insisto en mi inocencia", aseveró Ochoa, quien fue condenado en julio último por un tribunal de San Isidro por haber abusado sexualmente de trece discapacitados a quienes trasladaba en un micro escolar desde sus casas hasta distintas instituciones educativas de la zona norte bonaerense.
En una entrevista a Canal 5 que realizó antes de entregarse en la comisaría 1ra. de San Isidro tras permanecer más de 24 horas prófugo, Ochoa dijo que "hay un complot" en su contra y añadió que "es víctima de un operativo de prensa" para perjudicarlo.
Dijo, además, que "jamás" le puso "una mano a ninguna de estas criaturas" que lo acusan de abuso sexual y afirmó que decidió entregarse porque "está tranquilo".
Ochoa, de 54 años, casado, padre de dos hijos, uno de ellos con síndrome de Down, se puso en manos de la justicia un día después de que la Sala III del Tribunal de Casación Penal, integrada por Víctor Violini y Carlos Borinsky, ordenara a la policía bonaerense su detención.
Consultado sobre la manera en que los padres de los niños abusados abordan esta causa con sus hijos, Ochoa señaló: "No sé si los saben manejar, pero yo sé como manejo al mío y no lo expongo a semejante vergüenza".
Ochoa, de 54 años, casado, padre de dos hijos, se entregó pocas horas después de que el gobierno ofreciera una recompensa de 100 mil pesos para quien aportara datos que permitieran su detención.
El conductor fue condenado en julio último por un tribunal de primera instancia por haber abusado sexualmente de trece de ellos entre 1999 y 2002, pero permaneció en libertad a la espera de que la sentencia quedara firme.
Sólo estaba obligado a presentarse cada 15 días en los Tribunales y no se le permitía trabajar con menores y grupos vulnerables, pero no estaba en "libertad vigilada", como publicaron algunos medios.
El martes, la Sala III del Tribunal de Casación Penal, integrada por Víctor Violini y Carlos Borinsky, ordenó a la policía bonaerense detener a Ochoa, al hacer lugar a un planteo que el fiscal Julio Novo presentó en 2006 contra la excarcelación.
Télam
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