Buenos Aires, 14 de febrero de 2006 - 13:13 hs. Última actualización 14:30
Juicio a Ibarra Cromañón: aseguran que el SAME actuó correctamente "El resultado fue satisfactorio si uno lo compara con las estadísticas internacionales sobre catástrofes", señaló el médico a cargo del operativo de urgencia en el Hospital de Clínicas. El facultativo se presentó como testigo en el enjuiciamiento a Ibarra.
Un jefe de la división Urgencias del Hospital de Clínicas y un especialista en tratamiento de pacientes en emergencia coincidieron el martes en que tanto el personal del SAME como los centros asistenciales actuaron correctamente la noche de la tragedia del boliche Cromañón.
El médico Luis Sarotto, quien estuvo a cargo del operativo que montó el Hospital de Clínicas la noche del 30 de diciembre de 2004, opinó que a pesar de que allí se registraron 14 muertes sobre 55 personas recibidas, el resultado fue "satisfactorio si uno lo compara con estadísticas internacionales" sobre catástrofes: "Tuvimos una tasa de supervivencia del 74,5 por ciento, más alta que la media mundial", dijo.
El médico, el primer testigo de la jornada 13 del juicio político contra el suspendido jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra por presunto mal desempeño en sus funciones, destacó que diez de las catorce víctimas fatales fallecieron antes de llegar a la guardia del hospital, que intervino esa noche a pesar de no integrar la red de emergencia porteña y depender de la Universidad de Buenos Aires.
Asimismo, Sarotto consideró que no hubiera sido determinante una clasificación de los pacientes, según su estado, previa a la llegada a los centros asistenciales: "No tenía sentido: los cuadros variaban según la característica y la gravedad que revestía cada paciente, y según la evolución", señaló.
Esta variable fue consensuada por el miembro de la Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía en Trauma y ex director del desaparecido CIPEC (antecesor del SAME) Jorge Neira, quien aseguró que, frente a una catástrofe masiva, "no se puede perder tiempo: el concepto básico es lo mejor para la mayoría".
Neira destacó que si bien algunos protocolos recomiendan tomar la presión y efectuar otros análisis para categorizar a los pacientes, "si tenemos a veinte personas y le tomamos la presión a todos, cuando llego al último la presión de primero puede haber cambiado".
El especialista aprobó que la primera medida que tomaron los paramédicos del SAME haya sido colocar máscaras de oxígeno a los pacientes: "Eso es el ABC, que las vías aéreas estén permeables y la oxigenación. En casos masivos como éste, por entubar a una persona puedo perder a diez".
Neira dijo además que "cualquier hospital (capitalino) está en condiciones de recibir pacientes con patologías respiratorias", y evaluó que a pesar de lo que se recomienda para hacer frente a situaciones de catástrofe, "existen algunos escenarios hostiles o austeros en todas partes del mundo: una cosa es lo que está planificado, y otra lo que se puede hacer en el lugar"."El riesgo cero no existe", señaló, y resaltó que, respecto de la prevención de casos como el de Cromañón, donde el público arrojó bengalas y petardos en un lugar cerrado y colmado, "a la sociedad le cuesta hablar de accidentes. No hemos podido lograr que la comunidad lo entienda porque no hay una concepción comunitaria del riesgo".
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