Si bien no existen cifras oficiales sobre los secuestros virtuales porque la mayoría no son denunciados, los casos en la Argentina son miles. Este tipo de delito -que consiste en hacer creer a una persona mediante una llamada telefónica que un familiar fue secuestrado y así obtener dinero- creció notablemente en el último año y la mayoría fue realizado desde las cárceles.
Cualquier persona que posea una línea telefónica o un celular puede padecer un secuestro virtual. Refiriéndose al caso de Facundo Azulay -el despachante de Aduana de 36 años que fue asesinado víctima de este nuevo delito- el ministro de Seguridad Bonaerense León Arslanian sostuvo que esto es "un fenómeno muy preocupante" y que en varios episodios de violencia actuaron "menores y cada vez son menores más chicos".
A un mes del asesinato de Azulay, la Policía Federal difundió esta semana un comunicado con información sobre los secuestros virtuales y una serie de consejos para tratar de evitarlos aclarando que "la cantidad de llamadas de este tipo, se incrementan los viernes por la noche y, muy especialmente, los sábados" días en que muchos chicos concurren a lugares donde es difícil que sus padres puedan ubicarlos.
Generalmente los secuestros virtuales consisten en llamar a un número telefónico elegido al azar y manifestar que tienen secuestrado a un familiar y que, por el momento, no pueden decirle quién es. Otra forma es llamar y decir que están con una persona en un hospital que sufrió un accidente y que tenía ese número de teléfono. Luego le solicitan el nombre de un miembro de su familia y cuando tienen los datos le dicen que en realidad lo tienen secuestrado.
Otra variante es cometida por varios delincuentes y es cuando ya se cuenta con alguna información de la persona. Se comunican con el damnificado a varios teléfonos llamándolo por su propio nombre, le indican quién es el familiar secuestrado, y se le solicita claves de tarjetas telefónicas o la entrega de dinero en un lugar preciso.
La Federal recomendó que ante una llamada de estas características "no hay que perder la calma y procurar no aportar información que podría ser utilizada por los delincuentes". También se aconseja "comenzar a rastrear telefónicamente a sus familiares más directos, y hacerse ayudar por otro familiar para dividirse las personas a llamar para poder ubicar a las posibles víctimas en el menor tiempo posible".
Pero esto no basta para evitar esta modalidad delictiva que crece día a día. La Subsecretaría de Política Criminal dispuso la instalación de cámaras en los teléfonos públicos de todas las cárceles federales para poder identificar a quienes realicen secuestros virtuales.
En la última semana la Secretaría de Comunicaciones también emitió una resolución a partir de la cual todas las empresas telefónicas -incluidas las de celulares- deberán dar aviso a los usuarios cuando reciban una llamada desde una unidad carcelaria federal con la implementación -en los próximos 20 días- de un mensaje de voz que advierta "esta llamada proviene de un establecimiento penitenciario".
El gobernador bonaerense, Felipe Solá, informó este jueves que intenta lograr que las compañías telefónicas corten las señales de los celulares en las cárceles luego de reconocer a radio Del Plata que a pesar de que en la provincia está prohibido el uso de celulares en las penitenciarías "hay reclusos que los poseen".
La madre de Nicolás Garnil, el chico que en agosto del año pasado estuvo 20 días secuestrado, reclamó al Gobierno mayor control en la custodia de las cárceles y cuestionó : "¿Era necesaria una muerte (por la del empresario Facundo Azulay) para que el Gobierno se preocupara en advertir a la población e instruirla sobre cómo actuar frente a una llamada extorsiva? ¿Siempre vamos a correr detrás de los acontecimientos?".
En una carta publicada en el diario La Nación, Garnil planteó además: "Si conociendo una modalidad de delito que se comete desde la cárcel en donde teóricamente el control lo tienen las autoridades, dicho delito no pudo ser evitado, ¿qué podemos esperar acerca de los delitos que se cometen desde fuera de la cárcel?".
Terra
/ Anabel Mangone.
Anuncios Google