Buenos Aires, 27 de diciembre de 2002 - 13:23 hs. Última actualización 10:50
Nociones básicas Algunos consejos para escanear mejor Para aprovechar al máximo el escáner es aconsejable conocer los distintos formatos de imagen, elegir el tamaño adecuado o la mejor resolución de acuerdo a cada necesidad. Cómo funciona el reconocimiento de caracteres y la digitalización de documentos para enviar por fax.
El escáner, ese objeto a veces tan temido, tiene más usos de los que uno puede imaginar: además de digitalizar fotos o imágenes de todo tipo, también reconoce textos y hasta prepara documentos para enviar por fax digital, es decir aquellos que salen sólo por la PC.
En todos los casos, es importante conocer algunas cuestiones que tienen que ver con la resolución de la imagen, el tamaño y el peso. Es que son el ABC para tener éxito con el escáner, aprovechar al máximo sus funciones y no morir en el intento.
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Primero, algunas definiciones básicas:
Resolución
Indica cuántos pixeles reales captura el ojo del escáner y se traduce en imágenes de mayor o menor calidad. Se expresa usualmente en puntos por pulgadas (ppp) o dot per inch (dpi) y la calidad estándar es de 600 x 1200 ppp. Sin embargo, una resolución de 100 dpi puede ser más que suficiente. Sólo depende de la utilidad que se le va a dar a la imagen en cuestión.
Tamaño
En todos los programas para escanear, el usuario puede elegir -para determinar el tamaño- pixeles o centímetros. Seguramente estará más familiarizado con los últimos. Un buen tamaño es aquel que no sobrepase los límites de la pantalla del monitor y de la resolución de pantalla que generalmente se use.
Hasta hace poco tiempo, la medida estándar era 800 x 600, pero lentamente se va imponiendo la 1024 x 768, una resolución dónde todo se ve más chiquito. Este cambio de costumbre se debe, en parte, a los monitores de 17 pulgadas que son cada vez más populares.
Así, un tamaño razonable para la imagen a escanear sería de unos 18 x 25 centímetros. También puede obtenerse una imagen más grande, pero obligará a todo el mundo a manejarse con las barras de desplazamiento verticales y horizontales que aparecerán automáticamente.
Además de no ver la imagen completa, es bastante molesto: por eso la última versión de Internet Explorer trae una función que adapta automáticamente el tamaño de la foto a la pantalla del navegador, pero con la inevitable pérdida de definición.
Peso
Es un elemento fundamental. Si no se toma en cuenta, las imágenes pueden devorar -en cuestión de minutos- todo el disco rígido de la computadora, además de consumir muchísima memoria y ser muy difíciles de manipular. Más todavía si se digitalizó con mucha resolución y a un gran tamaño.
Después de ver la imagen que el escáner devuelve y si todo está bien, hay que guardar el archivo. Aquí es dónde juega el peso. Las diferencias entre las distintas opciones para guardar la imagen están en los algoritmos que usan para almacenar y, en muchos casos, comprimir la imagen.
Un ejemplo: el formato TIFF o BMP se usa para obtener imágenes de calidad pero a un costo muy alto, ya que consumen mucho espacio en disco. Las extensiones JPEG o GIF son formatos ideales, ya que reducen drásticamente el peso sin perder mucha calidad.
A continuación, cómo ajustar el escáner según los distintos usos.