
Curiosidades de los candidatos al momento de votar.
Michael con De Narváez: Además de a su imitador en el programa de Gran Cuñado, como ocurrió con otros candidatos, Francisco De Narváez fue acompañado en su colegio por un imitador de Michael Jackson. Si bien el clon buscó tener un contacto directo, el candidato lo eludió.
Capitanich se pasó de madrugador: El gobernador de Chaco Jorge Capitanich sorprendió a todo el mundo cuando se presentó a votar en su escuela de la capital Resistencia antes del horario de apertura de los comicios. El mandatario, con su hija y sin su polémica esposa y ex funcionaria, emitió su voto a las 7:55 ante las casi dormidas autoridades de la mesa 907.
A Reutemann lo siguen cargando por su pasado en la fórmula 1: Pese a ser uno de los más grandes deportistas argentinos de todos los tiempos, al senador santafesino Carlos Reutemann se lo recuerda por su tendencia a salir segundo en la fórmula 1. Hoy, en cambio, se aclaró que fue el tercero en votar en su mesa de Santa Fe.
De Narváez, la mitad de Kirchner: Los principales candidatos en la Provincia de Buenos Aires, tardaron tiempos bastante distintos dentro del cuarto oscuro para formalizar la introducción de sus boletas en las urnas. Mientras que el ex mandatario demoró un minuto, el nacido en Colombia tardó justo la mitad.
Solá, solo como en la campaña: Acostumbrado a otros protagonismos, como cuando encabezó fórmula en las elecciones pasadas que coronaron a Cristina Kirchner, Felipe Solá no fue de los más acompañados por los medios a la hora de votar. Como le pasó en los tramos finales de la campaña, que fue dejado de lado por De Narváez, Solá aprovechó, mientras tanto, para promocionar lo bien que se come en una decena de lugares de Mercedes, donde sufragó.
Prat Gay el tierno: En su primera elección, el economista Alfonso Prat Gay sorprendió un poco a los medios al salirse de los libretos. Reconoció que durmió como un bebito y le pidió a la gente, casi como poeta, votar con el corazón, la razón y el alma.
Juez, se despidió afectuosamente: El carismático cordobés Luis Juez, además de sus clásicas declaraciones rimbombantes, también fue el único en lo suyo a la hora de votar. Tras posar con su sobre en la urna ante los fotógrafos, lo tomó con su mano, lo besó, y recién ahí, lo introdujo en la urna.
Un rápido camino a casa: Con cambio de domicilio y residencia en la Quinta Presidencial de Olivos, Néstor Kirchner tuvo suerte. Solo debió caminar tres cuadras para llegar a la escuela en la que votó. Su mesa 44 también fue, tal vez por la fuerza del Ceremonial, la más desprovista de periodistas y molestos a la hora de poner el voto en la urna. A la salida de la escuela, el caos fue el mismo que en todos lados.
Cobos, el pobrecito: Como las preguntas se repiten una y otra vez, sorprendió el vicepresidente Julio Cobos con su respuesta. Tras contestar las consultas de rigor, le preguntaron si tenía puesta una llamativa campera colorida por cábala: ¿Cábala? No tengo pocas camperas, esta es de montaña.
Carrió, la creyente: Si bien no es de las que más se maquillan, la cara que presentó cerca del mediodía Elisa Carrió al votar denotaba cansancio. Admitió no saber demasiado de cómo transcurrían los comicios. Pero dio una pista del porqué. Recé hasta las 5 de la mañana, admitió.
Mondino se canso de Juez: el candidato cordobés Eduardo Mondino se cansó de su rival Luis Juez. Saturado del trato que mereció del ex intendente en la campaña, abandonó su paciencia y le dijo, sobre su anticipada convocatoria a festejar: De fanfarrones está hecho el mundo.
Margarita, la colada: La acuerdista Margarita Stolbizer llegó apurada a su escuela para votar y, empujada por militantes y medio, enfiló derechito para su mesa, documento en mano. Claro, evitó darse cuenta que había otras mujeres antes que ella en la cola. Nadie le reprochó nada, pero, la candidata, se coló.