
¿Bendición o perjuicio? Algunos políticos se quejan y otros visitan el programa.
Como ya había hecho alguna vez, Marcelo Tinelli montó desde Showmatch una nueva edición de Gran Cuñado, esta vez con el horizonte electoral muy caliente, lo que transformó al ciclo en una referencia obligada y ¿anticipatoria? de lo que pudiera ocurrir el último domingo del mes.
Este reality-parodia generó fuerte repercusión aún antes de su inicio ya que trascendió que muchos de los imitados no querían estar, o al menos querían averiguar o intentar incidir el perfil del personaje.
Muchos otros, sabedores de lo que significa la audiencia de Canal 13 en ese programa, intentaron ingresar hasta último momento, pero sin suerte.
Lo cierto es que el estudio se transformó en una caja de resonancia en la que los candidatos, más políticos y dirigentes, quedaron sin filtro delante de la gente, con exageraciones o posturas ridiculizadas.
Y ahí dentro comenzó el tramo más fuerte de la campaña, con 19 personalidades: Néstor Kirchner, Mauricio Macri, Fernando De La Rúa, Cristina Fernández, Julio Cobos, Lilita Carrió; Francisco De Narváez, Aníbal Fernández, Sergio Massa; Alfredo De Angeli; Luis Juez; Daniel Scioli, Nacha Guevara, Carlos Reutemann, Guillermo Moreno; Felipe Solá; Alicia Kirchner, Luis D'Elía y Hugo Moyano.
El debut no pudo haber sido mejor para el ciclo, con una respuesta de aundiencia que cualquiera de los candidatos buscaría tener reflejada en las urnas a fin de mes: 46 puntos de rating.