
Daniel Scioli va de la mano de Néstor Kirchner a todos lados.
De todos los candidatos para las próximas elecciones, Daniel Scioli es sin dudas, uno de los candidatos a diputado nacional que más se pone en juego el último domingo de este mes ya que, el resultado marcará ni más ni menos, los términos de su actual gestión como gobernador bonaerense.
Es el candidato testimonial por antonomasia a partir de sus declaraciones confusas sobre si tras los comicios planea o no asumir como diputado.
Scioli recorrió un largo camino que lo llevó a recibirse como licenciado en marketing y adquirir notoriedad pública a partir de la increíble repercusión de su carrera como motonauta.
Nacido el 13 de enero de 1953 en el barrio porteño del Abasto, inició su carrera política en 1997, cuando fue electo por primera vez diputado nacional, aunque esa vez, curiosamente, por la Capital Federal.
Cuatro años después fue reelecto, y a mediado de su mandato lo designan como Secretario de Turismo y Deporte de la Nación, lo que le valió el reconocimiento público. En 2003, Néstor Kirchner lo lleva como compañero en la elección presidencial en la que terminaron imponiéndose tras la negativa de Carlos Menem a presentarse al ballotage.
Como vicepresidente de Kirchner, Scioli soportó importantes desaires del jefe de Estado a partir de diferencias sobre algunos temas. Pero su temple lo hizo esperar a que se aquietasen las aguas y tuvo su premio: en 2007 fue el candidato oficial a gobernador provincial. Y ganó con más votos que los que obtuvo Cristina Kirchner para la presidencia, con un fuerte corte de boleta a su favor.
Desde el 10 de diciembre de 2007 en que asumió al frente de la provincia, Scioli centró su gestión en políticas de acompañamiento a las de la presidencia de la Nación, de la que depende firmemente ante el endeudamiento de las cuentas públicas generado por las últimas gestiones justicialistas de Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, y Felipe Solá.
El año pasado, Scioli quedó en medio del conflicto entre el gobierno nacional y el campo, ante la enorme trascendencia del sector en la economía provincial.
Este alineamiento con el Ejecutivo nacional le valieron reproches severos desde el mismo interior provincial que en 2007 lo había acompañado, ya que decenas de municipios dependen prioritariamente del movimiento agro industrial agropecuario.