
De Narváez, desde Colombia a la provincia de Buenos Aires.
Si bien nació hace 55 años en Bogotá, capital de Colombia, el empresario Francisco De Narváez tiene la clara obsesión de transformarse en gobernador del más fuerte distrito argentino: la provincia de Buenos Aires.
En ese camino, De Narváez buscará en estos comicios transformarse en el claro ganador como candidato a diputado nacional por la provincia, por lo que deberá derrotar, ni más ni menos, que al ex presidente Néstor Kirchner.
Su candidatura, de alguna forma, también podría ser definida como testimonial, ya que no oculta que su real objetivo es ir en dos años por el máximo galardón platense, un sillón que parece quemar, y por el que trabaja desde hace tiempo.
El nacimiento de su vida política comenzó más o menos por la misma época que su gran golpe económico, que fue la venta de la cadena de supermercados Tía, una empresa familiar que había iniciado su abuelo.
Aquella venta millonaria comenzó a darle una trascendencia pública, y, si bien mantiene decenas de negocios, como la explotación del predio de La Rural y el canal América TV, comenzó a hacer foco en la tarea política.
Quiso suicidarse en 1992 en una habitación de un hotel cinco estrellas. Casado y padre de cinco hijos, pelirrojo y con un tatuaje en el cuello que hace referencia a la serpiente, De Narváez se alineó inicialmente con Carlos Menem, a quien acompañó en los comicios de 2003.
Al mismo tiempo, creó el germen de lo que sería su actual grupo de trabajo, en el que se empezaron a analizar distintas políticas públicas de los ámbitos comunales, provinciales y nacionales.
Con esa estructura, el apoyo de su imagen, que fortaleció a fuerza de apoyo publicitario, tuvo alineamientos con distintas figuras del justicialismo, partido por el que en 2005 fue electo diputado nacional, con lo que se transformó en el primer extranjero en llegar al Congreso.
Ya en 2007 tuvo su primer intento por acceder a la gobernación, esa vez sin suerte. Una suerte que ahora, aliado con Mauricio Macri y Felipe Solá, buscará que comience a serle menos esquiva.