No es Ariel Ortega; no es el Niño maravilla, el chileno Alexis Sánchez; no es tampoco la esperanza del semillero, Diego Buonanotte; ni el referente y goleador, Sebastián Abreu; o el colombiano Radamel Falcao; ni el súper-arquero, Juan Pablo Carrizo. La figura indiscutible de este semestre para River es... Matías Abelairas.
Y ayer lo confirmó con una tarde soñada contra Gimnasia La Plata en la goleada por 4 a 2, para llevar de la mano al equipo de Diego Simeone a mantener la punta del Clausura, compartida con Estudiantes, y a sacarse la terrible mufa que ronda por Núñez desde que el jueves último el Millonario se quedó afuera de la Copa Libertadores ante San Lorenzo, en un partido increíble.
Las imágenes del Clausura
¿Cuáles son las fortalezas del Pitu Abelairas?
SACRIFICIO: Matías corre y corre por la banda izquierda durante los 90 minutos. Tiene un tranco incansable. Defiende cuando el rival tiene la pelota y ataca con vértigo cuando la recibe de un compañero.
PEGADA: tiene un plus impagable. Le pega a la pelota como los dioses. Los tiros libres hace rato que son patrimonio suyo, pero, además, tiene un gran disparo de media y larga distancia con la pelota en movimiento.
Estadísticas "millonarias"
MENTALIDAD: no baja los brazos, no se desanima ante las adversidades. Al contrario, empuja, contagia, lleva a sus compañeros hacia delante. Apoya al volante central en la marca, y a los de arriba para llegar al arco de enfrente. No se esconde. Se muestra siempre.
ASISTENCIA: le gusta tocar. No sólo corre, sino que busca permanentemente la descarga con algún compañero. Llega al fondo y tira el centro con una precisión envidiable. Contra Gimnasia, además de dos golazos, le sirvió el segundo a Buonanotte.