El Rojo y River dejaron todo, pero quedaron a mano

Finalmente, Independiente y River Plate no lograron sacarse ventajas e igualaron 1-1 ante una multitud que se dio cita en el Estadio Libertadores de América, en Avellaneda.
El empate no le quedó mal al partido, aunque de haber un ganador debió ser el conjunto de Julio Falcioni, que le dio un mejor uso a la pelota y generó más posibilidades de gol.
En un primer tiempo de alternativas cambiantes, River logró un premio excesivo, considerando que Independiente había sido un poco más, dentro de una etapa que por momentos fue intensa, pero no tuvo demasiado vuelo futbolístico.
Arrancó mejor el local, que controlaba el medio y metía al visitante dentro de su campo. Pero el buen trabajo de Gastón Machín y Lucas Biglia no tenía correlato en los últimos metros. Agüero, bien controlado por Cristian Tula, se mostró intermitente y apenas sacó un zurdazo controlado sin problemas por Germán Lux en ese lapso.
Y esa impotencia ofensiva permitió que River se levantara, a partir del trabajo de Oscar Ahumada y Zapata en el medio. El equipo de Daniel Passarella se asentó en el medio y generó peligro, principalmente a través de Gonzalo Higuain, quien tuvo dos chances claras ante Oscar Ustari, pero las desperdició.
Pero en el minuto final, Higuain, ingresando por derecha, sacó un centro preciso que Zapata, con un cabezazo hacia abajo, transformó en el 1-0 parcial.
Independiente no tardó en levantarse. Apenas 45 segundos después de iniciada la parte decisiva, Agüero, con una definición brillante, le puso su sello a una perfecta asistencia de Osvaldo Miranda y algo de justicia al marcador.
River mejoró algo con el ingreso de Daniel Montenegro, quien, al juntarse con Marcelo Gallardo, le dio un poco más de fútbol a la ofensiva millonaria.
Pero tampoco llegó y cuando se quedó con uno menos, por la expulsión de Federico Domínguez, se resignó definitivamente a buscar el empate. Passarella hizo ingresar a Danilo Gerlo por Gallardo y apostó a una contra que nunca llegó.