Informe especial No sé nada del ICQ Muchos todavía no conocen este popular programa, que permite intercambiar mensajes en tiempo real. En este informe, los pasos básicos para no quedarse afuera de esta movida en la Web.
Paradigmas del tiempo real que pregona la Red, los mensajeros en línea se han convertido en los programas más populares de Internet. Dentro de ellos, la estrella indiscutida es el ICQ, que con 80 millones de usuarios en todo el mundo, ya se convirtió en un genérico.
Pero, ¿qué es un mensajero en línea? Básicamente un programa que permite detectar si amigos o compañeros están conectados a la Web y enviarles pequeños mensajes, archivos o direcciones de Internet. Lo distintivo es que despachan y reciben mensajes en cuestión de segundos.
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Contactarse a través de un instant messenger es casi como estar chateando. Por eso son ideales para trabajar a distancia, comunicarse con amigos que están lejos o, simplemente, divertirse. El ICQ, como la mayoría de los programas disponibles en Internet, tiene una arquitectura cliente/servidor. Esto significa que está formado por dos piezas: un cliente que corre en la PC de cada usuario, y un servidor central al cual los clientes se conectan para comunicarse entre ellos.
Como tantos otros productos exitosos que circulan por la Red, el ICQ no fue creado por ninguna megacorporación, sino por un trío de programadores israelíes, fundadores de la empresa Mirabilis. Pero no pasó mucho tiempo hasta que logró la atención de los grandes: en 1998 fue adquirido por America Online, el principal proveedor de acceso a Internet del mundo.
La popularidad del ICQ se debe fundamentalmente a dos razones: es pionero en este terreno y ofrece una gran cantidad de funcionalidades desde intercambios de archivos hasta un sistema de agendas y recordatorios, envíos de mensajes de voz y opciones de chat-, y es gratuito. Además, está disponible para una variedad de plataformas: Windows, Macintosh, Palm OS, Windows CE y hasta Linux.
Otra de las características salientes del ICQ, a diferencia de otros pagers en línea, es que otorga a los usuarios registrados un número de identificación (UIN, Universal Unit Number) que actuá como una suerte de DNI para la Web. Hoy es común, incluso, que se lo incorpore en las tarjetas personales junto al número de teléfono y email. Por otro lado, el fanatismo llega a tal punto que hay clubes para los usuarios pioneros (por ejemplo, los primeros 5 millones), detectables precisamente por su UIN.
La contracara de tantas funciones es la complejidad de uso: la interfaz está sobrecargada de botones y es poco intuitiva. Algo que puede desalentar a los usuarios más novatos.
A continuación, una guía - que no pretende ser un manual exhaustivo con lo básico para entrar en el mundo del ICQ. Después de todo, 80 millones de personas no pueden estar tan equivocadas.