
|  |
Defender Station Wagon 110 Td5 Retroceder nunca, rendirse jamás Probamos la quintaesencia del más puro off road. Duro, casi tosco, incómodo, espartano, antiguo, el Defender es -sin dudas- el vehículo que uno elegiría para enfrentar la peor travesía. Un duro con 50 años en las espaldas.
Señores, estamos ante un mito, una leyenda, un auténtico pionero que fiel a sus principios, no sucumbió a ninguna moda. Por eso hay que ser benévolo en algunos aspectos y saber para qué fue concebido.
Tras ver su altura y los clásico de sus formas, comienzan los primeros inconvenientes. Subirse no es fácil por la falta de agarraderas. La posición de manejo es sumamente extraña con la pedalera corrida y poco espacio para los codos y los asientos traseros son muy incómodos si el viaje dura más de una hora. Los controles disponibles son calefacción, desempañador, bocina, luces, limpiaparabrisas
y nada más.
| Los faltantes de seguridad y confort no se justifican de ninguna manera. Por más clásico que resulte. |
El TDi de cinco cilindros se lleva bien con las relaciones de caja y se mueve ligerito. Es perezoso en bajas revoluciones, pero empuja. En ruta el ruido es casi insoportable y las cifras de performance y consumos son acordes al diseño. El comportamiento muestra lo esperable para un vehículo de su porte y concepción. Los frenos -opcionalmente se puede pedir ABS y control de tracción- respondieron, pero se fatigan con facilidad ante la exigencia.
Pero si donde el Defender saca pecho y paga con creces cuando saca los pies del asfalto, ahí se le puede pedir cualquier cosa. Asombra, seduce, responde siempre y casi no hay que echar mano del bloqueo del diferencial central para salir de cualquier situación.
El chasis es un canto a la solidez: todo se sacude, pero nada se cae. La reductora es impecable tanto para subir como para bajar y exprime la mejor savia de par disponible. La altura libre es envidiable y la capacidad de vadeo no va en zaga. Sólo merece un poco de atención el cruce de puentes ya que no se puede bloquear el eje trasero.
En síntesis, un vehículo increíble por lo aguantador y noble, que mientras tenga inercia pelea en lugares insólitos. Pero se debe aprovechar allí, tenerlo en el garage de casa, si no se es Guardaparque Nacional, ingeniero en minería o dueño de un campo en la montaña, implica aceptar una larga lista de concesiones. A FAVOR
Resistencia a toda prueba.
Brillante desempeño off road.
Estilo y concepción.
Motor y elasticidad. EN CONTRA
Faltantes de seguridad y confort inadmisibles.
Posición de manejo.
Rueda de auxilio exterior sin traba.
Insonorización.
Próxima página » Los secretos del Defender
Terra/Motorpress
| Los mensajes publicados
por los usuarios no sufren revisión ortográfica o de redacción
alguna. Ver reglamento de aprobación. | Mensajes publicados en esta nota: 0 | | |
 |
|  |
Partes de esta nota |
Galería
de imágenes |
Claves
de búsqueda |
|
|