Land Rover Freelander 2.0 Td4 Con corazón alemán El Freelander utiliza un motor turbodiesel de BMW de 112 CV que unido a la caja automática le permite tener un buen comportamiento. Aunque presenta limitaciones en el off road, no mancilla el buen nombre de la marca. Es caro, pero tiene lo suyo.
En el juego de alianzas y divorcios que signaron los años 90 para Rover y Land Rover, el pequeño 4x4 inglés fue el que mejor quedó parado en la división de bienes. Heredó de BMW, uno de sus dueños, un motor moderno, ágil y de buen funcionamiento que unido a la también alemana transmisión automática Steptronic (rebautizada CommandShift)-, garantiza un manejo muy cómodo.
Si bien no es el más moderno ni el más aerodinámico del segmento, tampoco envejeció tanto y todavía despierta respeto y simpatía. El interior es el más castigado en este aspecto aunque conserva un espíritu distinguido. La habitabilidad es buena sobre todo a lo alto. La postura frente al volante es común, sólo que se va un poco más erguido.
| Esta unidad contaba con un interesante pack de opcionales, pero a 9200 pesos.
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El motor de cuatro cilindros se combina muy bien con la caja automática de cinco velocidades. La entrega progresiva de potencia hace de esta transmisión la mejor opción en la ciudad. En la selección Sport mejora todos los registros, pero los paga en consumo.La suspensión independiente lo lleva bien agarrado en cualquier terreno. En autopista se comporta a la perfección y en zonas de curva tiene cierta tendencia al balanceo (un orillo de Land Rover que sólo la electrónica salva).
Los consumos son coherentes sin olvidar que la doble no se desconecta y eso pesa. Párrafo aparte para el rendimiento de los frenos que tras responder bien, en segundas frenadas la caída en el poder frenante es importante. El ABS y el EBD sin quejas.
Pese a carecer de baja o reductora, da pelea con buen ánimo sobre todo en terrenos blandos y no muy rotos. Cuando se encaja conviene la pala antes que recalentar el fluido de la caja. El escaso recorrido de las suspensiones lo deja colgado a veces. Por su parte, es útil y efectivo el control de descensos. Bien por los ganchos atrás y adelante y mal por lo expuesto que quedan el escape y el cárter.A FAVOR
Habitabilidad.
Comportamiento general.
Motor y transmisión.EN CONTRA
Llamativa fatiga de los frenos.
Interior antiguo.
Bajos desprotegidos.
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Terra/Motorpress
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