Ir a la home de Terra
 
 Argentina
Mi RegistroContactoTerra, tu página de inicioAviso legal Política de Privacidad  
 › Terra › Vida y Estilo › Autos

Buscador



 4 X 4
 Autos de época
 Diseño
 Lanzamientos
 Pruebas
 Súper autos

 Newsletters
Usuario:
Password:
Reciba en su correo:
Pruebas, nuevos modelos, diseños (martes)


 Otras coberturas
› Fotolog Actualidad
Las fotos más impactantes. Dejá tus comentarios.



Jeep Patriot
Baby Cherokee
Es el Jeep más accesible y el hermano mellizo del Compass. En su única versión naftera manual combina prestaciones lógicas y un consumo contenido, junto a un eficiente sistema de tracción integral. Aunque con faltantes de confort, su precio es una tentación entre los todoterrenos livianos.

Jeep Patriot nota
+ ampliar imagen
Jeep Patriot.(Terra/Motorpress)

El Compass nació en 2006, modelo que se vende en Argentina, y tomó muchos elementos de su hermano de sangre, el Dodge Caliber. Por vez primera la marca abandonaba el eje rígido trasero por un esquema de suspensión independiente, más amigable con el comportamiento rutero. El Patriot, objeto de esta prueba, también nació en 2006 y básicamente es un Compass con otra carrocería. La versión que probamos es la única: 2.4 Sport manual de 170 CV que llega directo desde EE.UU.

Si hay que encasillarlo, su ámbito es el de los todoterrenos compactos que pasan la mayor parte de su vida sobre el asfalto. Como todos los del segmento el sistema 4x4 es de reparto automático y en condiciones normales es prácticamente un tracción delantera. Sin embargo, como vamos a ver más adelante, por su funcionamiento permite algún mayor margen "off road" que muchos rivales.

El Jeep Patriot Sport cuesta 34.000 dólares y tiene una garantía de dos años ó 50.000 kilómetros.

Por tratarse esencialmente del mismo vehículo, la comparación con el Compass resulta inevitable. Mantiene el largo (4,41 metros) pero es 2,5 centímetros más angosto y 4 más alto, y aunque el Cx declarado es idéntico (0,40), es más cuadrado y la inclinación del parabrisas más vertical.

Estéticamente se buscó algo más tradicional, con líneas angulosas que son un guiño a su hermano mayor, el Cherokee. Los pasarruedas sacaron músculo –siempre en relación con su mellizo–, las manijas de las puertas posteriores no están ocultas en el marco de la ventana y la luneta forma prácticamente un ángulo recto con el techo.

Adentro es austero, sin pretensiones. Abandonó el símil aluminio del Compass en la plancha y todo es de plástico rígido sin inyectados, por lo que no da la mejor sensación de calidad. El instrumental es sencillo, de lectura clara y con reóstato. No convence el tener que atravesar el aro del volante con la mano para cambiar las funciones del ordenador, cuyo display está en el cuadrante del velocímetro, así como la ubicación de la baliza, en la parte baja de la consola, que podría estar en una zona más "intuitiva".

El equipamiento de confort es la zona oscura del Patriot, con algunas ausencias difíciles de explicar en un aparato de más de 30.000 dólares, como las del climatizador y los sensores de lluvia y de estacionamiento. Ofrece, sí, pack eléctrico, un buen equipo de audio con CD, MP3 y entrada auxiliar y respaldo regulable para las plazas traseras. Para terminar con la dotación, en seguridad es completo, con cuatro airbags, apoyacabezas delanteros activos, controles de tracción, estabilidad y balanceo, faros antiniebla traseros y ganchos ISOFIX.

Atrás pueden ir dos personas con absoluta comodidad, de lo mejor, y un quinto está un poco más limitado pero también va. ¿El baúl? Justo (335 litros), con posibilidad de ampliarlo si se rebaten los asientos.

El motor del Patriot es un naftero 2.4 de cuatro cilindros en línea que cumple con la norma antipolución Euro 5, y los 170 caballos se aprovechan mejor gracias a la caja manual de cinco marchas que con la automática CVT del Compass. Las prestaciones no defraudan, con 10 segundos para el 0 a 100 km/h y una máxima de 190 km/h en cuarta, con una quinta larga de la que es mejor no esperar recuperaciones, pero que permite bajar el consumo y, por ejemplo, circular a 130 km/h a 3.000 rpm dando cuenta de 10,5 litros cada 100 kilómetros. En ciudad, grata sorpresa, nunca superó los 13.

El sistema de tracción integral Freedom Drive I es de reparto automático; es decir, en condiciones normales es 90 por ciento tracción delantera y ante pérdidas de adherencia envía par al eje posterior.

El Jeep Patriot Sport cuesta 34.000 dólares con una garantía de dos años ó 50.000 km, el Patriot reafirma la identidad de la compañía. Si medimos los rivales por potencia y tamaño, es el todoterreno liviano más accesible del mercado y sus contrincantes naturales, los Honda CR-V y Toyota RAV4, sólo se ofrecen con caja automática. Hay otras opciones menos briosas, más chicas y económicas como un Kia Sportage (142 CV) a 31.700 o un Hyundai Tucson (140 CV) a 32.600, ambos con menos equipo de seguridad.

 

A FAVOR

Eficiencia tracción integral

Confort de marcha

Habitabilidad

Aceleración

Consumo contenido

EN CONTRA

Faltantes de equipamiento (confort)

Angulo de ataque limitado

Sin auxilio original (temporal)

Sin chapón protector

Única versión




Terra/Motorpress




 Comentarios publicados
Los comentarios publicados en el Portal de Terra por los usuarios o autores son de su exclusiva responsabilidad y deberán cumplir con las disposiciones establecidas en el Aviso Legal. Queda terminantemente prohibido incluir agravios, insultos, ataques a terceros o cualquier violación al Aviso Legal. Terra eliminará dichos comentarios.
Mensajes publicados en esta nota: 0
   

Anuncios Google

Galería de imágenes
Conoce el Jeep Patriot


Claves de búsqueda
Jeep

 Blog
› Super Test 120 días
Probamos dos autos y te contamos todo, día a día.


 Blogs
› Criminal Blog
Casos policiales + investigaciones especiales.

› Dr. Dinero
Ahorros, inversiones, compras y ventas.




 » Terra en otros países » Aviso Legal | Política de Privacidad | Prohibida su reproducción total o parcial © Copyright 2010,Terra Networks, S.A.
  Newsletters | Publicidad | Registro de usuarios | Contactanos | Terra RSS