Tigre se hace fuerte de visitante

Tigre obtuvo esta noche un triunfo de "doble valor" en Bahía Blanca, donde venció sobre el final del encuentro por 1 a 0 a Olimpo, recién ascendido como los de Victoria y por ende rival directo en la lucha por la permanencia en primera división.
Un tanto de Leandro Lázzaro a ocho minutos del epílogo del encuentro puso a los de Diego Cagna en un lugar interesante de las posiciones, con siete unidades al cabo de cinco jornadas.
Como en la primera fecha del campeonato cuando fue a La Plata y también se impuso por 1 a 0 a Gimnasia y Esgrima o cuando posteriormente viajó hasta Parque de los Patricios para igualar 0 a 0 con Huracán, el 'Matador' se expresa como un equipo más eficaz a la hora de preservar su arco de los ataques rivales que cuando le toca tomar el protagonismo de los partidos.
Y los resultados mencionados muestran a las claras esas virtudes, ya que las tres veces que salió de su casa no recibió goles.
Pero en el mismo sentido queda de manifiesto que cuando le tocó ser anfitrión defeccionó y fue todo lo contrario a lo precedente, ya que no solamente no pudo convertir, sino que terminó perdiendo (3-0 con Independiente en Vélez y 2-0 con Colón en Victoria).
Pero en este debut en primera el cuerpo técnico y los jugadores parecen tener muy en claro sus limitaciones y se apoyan en ellas para sacarle 'agua a las piedras' con actuaciones como las de esta noche, en la que llegó poco pero tampoco le llegaron demasiado, y cuando tuvo un resquicio facturó.
Sin sobrarle nada y ante un Olimpo con las mismas defecciones, Tigre fue tan responsable como su rival del bajo nivel futbolístico que se vio en la noche bahiense, pero le quedaron dos excusas válidas: fue visitante y al menos marcó un gol que le sirvió para festejar, lo que a esta altura no es para nada poco.