Sí Estudiantes...los milagros existen

Estudiantes de La Plata forzó este domingo la disputa de un partido desempate por el título del Torneo Aperura de fútbol, al obtener una agónica victoria sobre Arsenal de Sartandí por 2 a 0 que, sumada a la derrota de Boca ante Lanús (2 a 1), lo trasladó a la cima de la clasificación.
Treinta y tres mil hinchas de Estudiantes sufrieron en el estadio Ciudad de La Plata la definición del Apertura, que recién sobre el desenlace del partido resultó feliz para el 'Pincha', que en forma agónica se abrazó al triunfo con las conquistas de Agustín Alayes y Mariano Pavone, a los 41 y 44 minutos del complemento.
Estudiantes alcanzó a tiempo la punta, favorecido por la declinación de Boca en el tramo final del apertura, y en el marco de una campaña histórica para los albirrojos, que sumaron el 77,2 por ciento de los puntos en juego.
El desempate, que se jugará el jueves en Racing, puede significar la clausura de una campaña memorable para Estudiantes que, en este torneo, además de sumar una racha de diez triunfos consecutivos ganó el clásico con Gimnasia por 7-0.
Estudiantes exhibió contra Arsenal un fútbol reñido con el que le permitió concebir una campaña histórica en el Apertura. No tuvo agresividad ni fuerza ofensiva.
Arsenal, con el libreto que mejor conoce, fundado en el orden táctico y la solvencia defensiva, quebró el circuito de juego del equipo local en el mediocampo.
Aún en ese contexto, Estudiantes, forzado a buscar el triunfo, fue el que más hizo por la victoria, aunque en desorden y con más bajos que altos.
El incio del partido fue alentador para el local: al minuto José Luis Calderón conectó un remate desde afuera del área que el arquero Mario Cuenca, mal ubicado, contuvo en dos movimientos.
Arsenal tuvo su mejor oportunidad de la etapa a los 6' con un remate de media distancia que se desvió en un defensor y exigió a
arquero Mariano Andújar, que sacó la pelota al córner.
A los 14', Mariano Pavone recibió un pase de Calderón, y desde un ángulo cerrado, ensayó un remate que pegó en el palo izquierdo.
La nutridad parcialidad local cobró fuerza con esa acción, pero enmudeció poco después cuando en la Bombonera, a los 30', Martín Palermo puso en ventaja a Boca, de penal, en el duelo contra Lanús.
La posterior igualdad de Lanús, a través de un cabezazo de Claudio Graf a los '44, revitalizó la esperanza para Estudiantes, cuya suerte se decidió en dos canchas.
En el complemento Estudiantes, apurado, redobló sus esfuerzos ofensivos, sin lograr en ningún momento un circuito prolijo.
Arsenal, replegado en su área, renunció a la mínima vocación de ataque que había mostrado en el primer tiempo.
Pero cuando el partido ingresaba en el tramo final y Estudiantes parecía resignar el campeonato, Alayes, a los 41, conectó un cabezazo en el área luego de un centro lanzado por Juan Sebastián Verón y esa conquista provocó euforia en las tribunas.
Después hubo tiempo para un derechazo de Pavone al primer palo que estableció el segundo y contribuyó a la fiesta.
El triunfo desató una algarabía interminable en las tribunas del estadio Ciudad de La Plata, donde la parcialidad tributó una campaña que, sea cuel fuere el resultado final del torneo, ya pertenece a la historia.